Senadores demócratas registran una resolución para impedir un ataque a Cuba mientras Trump despliega un portaaviones y cerca a Raúl Castro

Los senadores Tim Kaine (Virginia), Adam Schiff (California) y Ruben Gallego (Arizona) han presentado una Resolución sobre Poderes de Guerra para bloquear el uso de las Fuerzas Armadas de EEUU en hostilidades contra Cuba, el mismo día de la imputación del expresidente cubano y del anuncio de que el portaaviones Nimitz ha llegado al Caribe
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Donald Trump intenta replicar el modelo venezolano en Irán y Cuba: bloqueo, asfixia humanitaria y ataque militar para sustituir el liderazgo por alguien tutelado ya sea por la vía del secuestro o del asesinato. De momento, Irán se le está resistiendo y con Cuba se ha dado un paso en esa dirección este martes con la imputación a Raúl Castro por el derribo de dos avionetas que se dirigían a la isla sin autorización de La Habana, en un incidente en el que murieron cuatro miembros de la organización anticastrista Hermanos al Rescate.
En este contexto, este miércoles los senadores demócratas Tim Kaine (Virginia), Adam Schiff (California) y Ruben Gallego (Arizona) han presentado una Resolución sobre Poderes de Guerra para bloquear un ataque de las Fuerzas Armadas de EEUU contra Cuba.
El uso del ejército estadounidense por parte del presidente Donald Trump para bloquear a Cuba ha creado una crisis humanitaria en la isla y amenaza con provocar una crisis migratoria masiva. Además, continúa amenazando con una acción militar directa, y recientes informes indican que se le ha ordenado al Comando Sur de EE. UU. que elabore planes para una posible acción militar.
“El ejército estadounidense es el mejor del mundo, pero nuestros militares no deberían ser enviados a situaciones de peligro cuando no hay un beneficio claro para Estados Unidos”, explica Kaine, miembro de los Comités de Servicios Armados y Relaciones Exteriores del Senado: “Los estadounidenses quieren un Congreso y un presidente centrados en reducir los costes de la vida. Lo último que necesita nuestro país ahora mismo es una guerra de cambio de régimen en Cuba basada en amenazas imaginarias a la patria, que devastaría al pueblo cubano y generaría una crisis migratoria artificial. Mientras el presidente Trump continúa amenazando a Cuba con una acción militar directa, seguiremos brindando a nuestro colega del Senado todas las oportunidades para detener el caos”.
Schiff, por su parte, ha señalado: “Aunque deseo la caída del régimen y un futuro mejor para el pueblo cubano, no hay indicios de que Cuba represente una amenaza significativa para la seguridad nacional de Estados Unidos. El presidente Trump no tiene la autoridad legal para invadir o atacar a otra nación soberana sin la aprobación del Congreso ni la demostración de una amenaza inminente”.
Asimismo, Gallego ha afirmado: “Me enviaron al extranjero con otros jóvenes de clase trabajadora a luchar en una guerra que las élites orquestaron para enriquecerse, y ahora veo cómo se repite la misma estrategia contra Cuba. La popularidad del presidente está cayendo en picado, así que está buscando una excusa para invadir y una victoria rápida para sentirse fuerte. Debemos actuar ahora antes de que nos veamos envueltos en otra guerra interminable”.
Además, ha habido miembros demócratas de la Cámara de Representantes que han mostrado su rechazo a la ofensiva de Trump con Cuba.
Así, mientras Chuy García aludía al manual aplicado en Venezuela, la representante por Illinois Delia Ramírez señalaba el enfoque imperialista de la Adminsitración Trump.
Y Gregory W. Meeks, demócrata de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, ha afirmado: “Esta acusación parece menos una búsqueda de justicia y más un pretexto para la escalada, que podría incluso derivar en una invasión ilegal de Cuba. No existe una solución militar, y ningunas sanciones traerá un futuro mejor para el pueblo cubano. Si el gobierno de Trump realmente desea construir una nueva relación, como afirma el secretario Rubio, debería trabajar con el Congreso para reformar el fallido y draconiano régimen de sanciones que ha obstaculizado la capacidad de sucesivos gobiernos para negociar una apertura significativa con la isla. El gobierno también debe poner fin a su absurdo bloqueo petrolero, que agrava el sufrimiento del pueblo cubano y deja a hospitales, hogares y empresas privadas a oscuras. La única manera de impulsar un cambio real es empoderar al propio pueblo cubano, no persistiendo en un enfoque fallido que lo castiga sin generar ningún progreso”.
Mientras tanto, el Mando Central del Sur de EEUU ha anunciado que el portaaviones Nimitz ya había llegado al Caribe lo que le sitúa próximo a Cuba.
“¡Bienvenidos al Caribe, Grupo de Ataque de Portaaviones Nimitz!”, ha publicado en X el Comando Sur estadounidense, encargado de las operaciones en Latinoamérica, a excepción de México: “El portaaviones USS Nimitz, el Ala Aérea Embarcada, el USS Gridley y el USNS Patuxent (T-AO 201) constituyen la máxima expresión de alistamiento y presencia, de un alcance y letalidad inigualables, y de ventaja estratégica”.
Raúl Castro, imputado en EEUU
La Administración Trump ha lanzado este martes una acusación contra el expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años, en un tribunal estadounidense, y tanto el exlíder cubano como otras cinco personas, militares, han sido imputadas por un gran jurado en Florida. El Gobierno cubano ha negado las acusaciones por boca de su presidente, Miguel Díaz-Canel.
La acusación está relacionada con la presunta participación del expresidente cubano en el derribo el 24 de febrero de 1996 de dos avionetas operadas por el grupo de exiliados anticastrista Hermanos al Rescate, con sede en Miami. Castro era ministro de Defensa en ese momento, y su hermano Fidel presidía el país. En el ataque contra las avionetas que se dirigían a la isla murieron cuatro personas.
El exlíder venezolano Nicolás Maduro fue imputado por cargos de narcotráfico en 2020, y a principios de este año fue secuestrado por fuerzas estadounidenses y trasladado a Nueva York para ser juzgado.
“Es una nación en colapso”, ha insistido el presidente de EEUU, Donald Trump, este miércoles tras el anuncio del Departamento de Justicia, que supone una vuelta de tuerca en plena asfixia energética decretada por Washington contra la isla: “Se está desmoronando. No tienen petróleo. No tienen dinero. Es una nación que está fracasando. Pero estamos ahí para ayudar a las familias, a la gente. Han estado esperando este momento durante 65 años, veremos qué sucede. Pero, mientras tanto, vamos a tener que ayudarlos. No tienen medios de subsistencia. No tienen comida. No tienen electricidad. No tienen ningún tipo de energía. Pero sí tienen gente extraordinaria. Veremos qué ocurre. Pero estamos liberando a Cuba”.
El presidente cubano ha respondido a las acusaciones en X: “La pretendida acusación contra el general de Ejército Raúl Castro Ruz, que acaba de comunicar el Gobierno estadounidense, solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo. Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba”.