La archidiócesis católica de San Francisco acuerda pagar 395 millones ante 530 denuncias por pederastia

La iglesia católica de San Francisco ha acordado pagar para finiquitar más de 500 demandas por presuntos abusos sexuales a menores por parte de responsables eclesiásticos
La archidiócesis católica de San Francisco ha acordado pagar 395 millones de dólares para finiquitar más de 500 demandas por presuntos abusos sexuales a menores por parte de responsables eclesiásticos, según informaron el lunes los abogados de los demandantes.
El arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, tendrá que escribir una carta de disculpa a cada víctima como parte del acuerdo.
El acuerdo también exige a la archidiócesis que aplique una serie de reformas en materia de protección infantil y transparencia, incluida la creación de una lista de clérigos acusados de abusos, según explicó Jeff Anderson, abogado que representa a decenas de víctimas de abusos sexuales infantiles, informa AP.
El acuerdo se produce tres años después de que la archidiócesis se declarara en quiebra, y afectará a aproximadamente 530 víctimas de abusos sexuales infantiles, señala Anderson.
Se trata del último acuerdo alcanzado en relación con las denuncias de abusos sexuales por parte del clero.
En 2024, la archidiócesis de Los Ángeles aceptó un acuerdo récord de 880 millones de dólares.
Varias archidiócesis de California se declararon en quiebra tras enfrentarse a cientos de demandas interpuestas al amparo de una ley californiana aprobada en 2019 que permitía presentar reclamaciones por casos ocurridos décadas atrás.
Cordileone, el arzobispo, afirmó en un comunicado que cree que el acuerdo ofrece “un camino hacia una indemnización justa para las víctimas que han soportado el peso de estos abusos durante toda su vida. La esperanza es que esta propuesta nos permita, colectivamente, seguir adelante”.
“Asumimos toda la responsabilidad por lo ocurrido, y pido sinceras disculpas a todos aquellos que han sufrido daños”, añadió Cordileone.
Margie O’Driscoll demandó a la archidiócesis alegando que sufrió abusos sexuales hace casi 50 años por parte de un sacerdote mientras era alumna del instituto Marin Catholic High School en Kentfield, una localidad situada al norte del puente Golden Gate. Afirmó que el acuerdo se ha conseguido tras una dura lucha y que atribuye la responsabilidad a los responsables de la Iglesia, no a los supervivientes.
“Yo, como todas las víctimas, he cargado con este dolor y esta vergüenza como si fueran una bola y una cadena durante mucho, mucho tiempo”, dijo O’Driscoll durante una rueda de prensa, informa AP: “Avergonzada y confundida por lo que ocurrió, despreciada por la archidiócesis y, a veces, sin que ni siquiera mi familia y amigos me creyeran; y creo que hoy la vergüenza va a cambiar de bando”.
La archidiócesis de San Francisco atiende a unos 440.000 católicos en los condados de San Francisco, Marin y San Mateo.
Anderson señaló que un comité de víctimas, que ha dedicado miles de horas durante los últimos tres años a negociar con Cordileone, está facultado para establecer protocolos sobre cómo distribuir los fondos. Afirmó que cada víctima tendrá la oportunidad de presentar su historia de abuso a un responsable de la asignación contratado por el comité para recibir lo que, según Anderson, será “una distribución equitativa basada en las circunstancias únicas de cada caso”.
Además de los fondos, la archidiócesis estará obligada a cumplir 14 exigencias en materia de protección infantil y transparencia, entre las que se incluye mantener y hacer pública una lista exhaustiva y actualizada de todo el clero acusado, en la que se detallen las denuncias y los resultados de las investigaciones. Asimismo, se prohibirá a la archidiócesis imponer acuerdos de confidencialidad que silencien a las víctimas.
“Llevo décadas trabajando con víctimas y nunca había oído hablar de nada tan significativo, tan riguroso y tan sólido como lo que se le exige a la archidiócesis de San Francisco”, afirmó Anderson.