Desde el inicio de la presente administración estatal, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua ha interpuesto alrededor de 900 denuncias ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por tomas clandestinas de agua, una práctica que ha disminuido de manera considerable durante los últimos años gracias a los operativos de vigilancia y a las sanciones económicas y penales aplicadas a quienes incurren en este delito, informó el director de la dependencia, Alan Falomir Sáenz.
El funcionario explicó que la mayoría de las denuncias corresponden a conexiones irregulares detectadas fuera de la mancha urbana, principalmente en conducciones utilizadas para actividades agrícolas. En estos casos, la JMAS presenta las querellas correspondientes ante la Fiscalía y participa en el cierre de las tomas ilegales, mientras que la autoridad ministerial continúa con los procedimientos penales.
Falomir señaló que durante 2026 la detección de nuevas conexiones clandestinas ha disminuido de forma importante debido al trabajo realizado durante los últimos tres años. Indicó que actualmente resulta más complicado localizar este tipo de instalaciones porque quienes las realizan buscan ocultarlas mejor, aunque aseguró que la dependencia mantiene labores permanentes de supervisión para identificarlas.
