Crece incertidumbre en UNAM por prueba de control y amparos

La aplicación de una prueba de control a alrededor de 58 mil aspirantes abrió un nuevo periodo de incertidumbre en el proceso de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pues mientras hay aspirantes dispuestos a repetir el examen, otros comenzaron comenzaron a presentar amparos para que se respeten los resultados originales.
Por ejemplo, Brisa Nisdany García Santiago, una joven de 17 años originaria de San Baltazar Guelavila, comunidad zapoteca de Oaxaca, obtuvo los 120 aciertos del examen de ingreso para estudiar Medicina.
En declaraciones a medios, la aspirante consideró injusto que quienes respondieron honestamente tengan que someterse a otra evaluación, ha manifestado su disposición a realizar nuevamente el examen, pues confía en sus conocimientos.
En contraste, abogados consultados por DIARIO 24 HORAS consideraron que, una vez anunciada formalmente la nueva evaluación, quienes buscan ampararse pueden hacerlo, bajo el argumento de que la convocatoria de la UNAM no contemplaba una prueba adicional para quienes ya habían sido seleccionados.
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También advirtieron que presentarse al examen sin inconformarse podría interpretarse como una aceptación de las nuevas condiciones impuestas por la UNAM, tras las presuntas irregularidades estadísticas en los resultados del examen de ingreso a la licenciatura escolarizada, que por primera vez se realizó de forma digital.
En entrevista con DIARIO 24 HORAS, el abogado Rubén Ramírez explicó que la medida de aplicar una prueba de control “juega con la semántica de forma cantinflesca”, pues “no anuló el examen, pero lo dejó sin efecto y llamó a una nueva prueba”.
DGAE de la UNAM puede cancelar examen
La convocatoria 2026 para el ingreso a licenciatura establece que la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) de la UNAM puede cancelar un examen, incluso después de que el aspirante haya quedado seleccionado e inscrito, cuando una auditoría compruebe que incurrió en alguna de las conductas prohibidas.
Sin embargo, el documento no menciona la aplicación de una prueba colectiva de control para verificar nuevamente los resultados de quienes ya habían obtenido un lugar.
Por ello, el defensor consideró que el nuevo examen no debería aplicarse a quienes ya recibieron un aviso de selección, debido a que la existencia de indicios sobre posibles trampas no constituye, desde su perspectiva, una motivación suficiente para modificar las condiciones de ingreso de todos los seleccionados.
Ramírez señaló que, una vez anunciada formalmente la prueba, sería el momento para promover un amparo, pues una de las causales de improcedencia del juicio es la existencia de actos consentidos.
Someterse a la prueba de control de la UNAM podría interpretarse como la aceptación de la modificación, considera abogado
A su consideración, someterse al examen podría interpretarse como la aceptación de la modificación de las condiciones establecidas originalmente y, por lo tanto, limitar la posibilidad de impugnar posteriormente la medida.
En esa interpretación coincidió el jurista Ismael Ávalos, quien señaló que, al recibir la constancia de aceptación, los aspirantes seleccionados ya tendrían un derecho adquirido y no una simple expectativa, debido a que cumplieron con los requisitos establecidos en la convocatoria.
No obstante, Ávalos dejó claro que se trata únicamente de una opinión jurídica y no de una recomendación para que los jóvenes interpongan amparos.
En contraste, el abogado Fernando Solís consideró que los recursos promovidos antes de que se diera a conocer la resolución de la Máxima Casa de Estudios no eran procedentes, debido a que el juicio de amparo debe interponerse contra actos concretos y, hasta el viernes pasado, todavía no estaba claro cuál sería la decisión de la Universidad.
Prueba de control de la UNAM, la mejor decisión
Para solventar la crisis desatada en la Universidad Nacional Autónoma de México, Humberto González, sociólogo e investigador educativo, señaló que aplicar un examen de control resultó la mejor decisión posible, debido a que la universidad no contaba con elementos suficientes para diferenciar entre quienes pudieron utilizar prácticas indebidas durante la evaluación y quienes la realizaron de manera honesta.
La medida, explicó, termina siendo justa para quienes no obtuvieron un lugar debido a la posible inflación de los puntajes, “pero termina también siendo un poco injusta para quienes obtuvieron su lugar honestamente”.
Para el especialista en temas de acceso a la educación superior, la nueva evaluación podría afectar el ánimo de los jóvenes que obtuvieron legítimamente un buen resultado, además de que la aplicación presencial implicará para algunos mayores gastos de traslado hacia las sedes.
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Descartan salida de rector de la UNAM, Leonardo Lomelí
Para solventar la crisis desatada en la Universidad Nacional Autónoma de México, no es necesaria la salida del rector, Leonardo Lomelí, consideró Humberto González, sociólogo e investigador educativo.
En cambio, la renuncia de Patricia Dávila a la Secretaría General de la UNAM “es una medida que busca plantear que se está haciendo para ir hacia algunas de las causas que pudieran originar esta crisis; entonces ese movimiento tiene, me parece, esa intención de decir, se está moviendo algo dentro de la Universidad”.
