
La escalada de tensiones en Oriente Medio y el futuro del estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció durante un mitin celebrado en Long Island, Nueva York, su intención de convertir esta ruta marítima clave en un dominio bajo control directo norteamericano una vez que culmine la confrontación actual.
El mandatario afirmó tajantemente ante sus simpatizantes: “Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy gravemente, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos, en esencia. Tenemos un bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase”.
Estas declaraciones se producen a pocos días de que expire el plazo fijado en el memorando de entendimiento firmado el pasado 17 de junio. Dicho acuerdo establecía un alto el fuego temporal de 60 días que busca frenar las hostilidades y abrir canales diplomáticos.
Pese a los esfuerzos internacionales, la retórica desde Washington se ha endurecido notablemente en los últimos días. El propio líder republicano reafirmó su postura a través de su plataforma digital al sostener que “Estados Unidos tiene el control total del estrecho de Ormuz. ¡Creo que nos lo quedaremos!”, añadiendo que Teherán carece de margen de maniobra.
Críticas a la política migratoria y mención a España
Durante su intervención en la Academia de Policía del condado de Nassau, el jefe de la Casa Blanca aprovechó para arremeter contra los modelos migratorios permisivos y puso como ejemplo la reciente crisis humanitaria vivida en la ciudad autónoma de Ceuta a finales de julio.
Trump utilizó este episodio para cuestionar las fronteras permeables y establecer un paralelismo con la gestión de su antecesor demócrata, Joe Biden, asegurando que Estados Unidos padeció situaciones similares de manera constante durante años.
Al respecto, el mandatario comentó: “Lo vieron el otro día en España, ¿verdad? Ahora imaginen: dejaron entrar a 65.000 personas. Recuerden: 25 millones de personas, nosotros estábamos peor. Fue así cada día en nuestro país, durante meses y meses”. Asimismo, insistió en que su administración actual posee la autoridad legal para deportar a quienes residen en el país de forma irregular.
Seguridad ciudadana y apoyo electoral en Nueva York
El discurso del presidente también giró en torno a los avances en materia de seguridad pública y la merma de la criminalidad en regiones que históricamente sufrieron la presión de organizaciones delictivas como la pandilla MS-13.
En clave electoral, Trump respaldó públicamente al ejecutivo del condado de Nassau, Bruce Blakeman, quien compite por la gobernación del estado de Nueva York frente a la actual mandataria demócrata, Kathy Hochul, a quien calificó como defensora de políticas de laxitud judicial.
Para cerrar su intervención, el líder norteamericano criticó duramente la normativa que elimina las fianzas en efectivo para delitos menores, reiterando que la entrada masiva de 25 millones de personas en el cuatrienio anterior fracturó los estándares de seguridad nacional que su administración actual promete restaurar.
