Operativo policial y detenciones en la frontera
Las autoridades de seguridad en territorio marroquí han confirmado la interceptación de 148 migrantes que intentaban aproximarse a los límites fronterizos con el enclave español. Paralelamente, los cuerpos de seguridad procedieron al arresto de 61 personas bajo la acusación de promover y coordinar el paso irregular a través de plataformas digitales.
La intervención se originó después de que cientos de ciudadanos extranjeros, mayoritariamente procedentes de el África subsahariana, buscaran ocultarse en las inmediaciones de Fnideq. Las brigadas policiales desplegaron maniobras de disuasión en áreas montañosas cercanas para evitar aglomeraciones masivas.
Cargas policiales y restricciones informativas
Durante las operaciones de dispersión, los agentes antidisturbios emplearon gases lacrimógenos y contaron con el apoyo aéreo de helicópteros institucionales. La tensión escaló cuando los representantes gubernamentales locales instaron a los profesionales de la comunicación a abandonar la zona bajo el apercibimiento de retirarles sus acreditaciones oficiales.
Este nuevo episodio de presión migratoria coincide con convocatorias difundidas en redes sociales para intentar un cruce masivo, sucediendo a las jornadas críticas de finales del mes pasado que movilizaron a miles de personas hacia territorio español.
Dispositivo de seguridad sin precedentes
Mientras tanto, la zona fronteriza principal se mantiene bajo un estricto control operativo. Las autoridades de Rabat han desplegado una barrera metálica de cuatro metros de altura provista de concertinas para bloquear el acceso directo al perímetro limítrofe.
Las patrullas combinadas de la Gendarmería y las Fuerzas Auxiliares mantienen militarizada la localidad de Castillejos, mientras que en el flanco marítimo operan embarcaciones rápidas de la Marina Real junto con sistemas de vigilancia aérea no tripulada.
