García Harfuch defiende la política antidrogas de México mientras se consolida el diálogo con la DEA
Durante su intervención en la 40 Conferencia Internacional para el Control de Drogas, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, expuso los principales logros del actual modelo nacional enfocado en el combate al crimen organizado. El funcionario enfatizó que los avances recientes son el resultado directo de priorizar las labores de inteligencia operativa y estrechar la coordinación entre las distintas dependencias del Estado mexicano.
Impacto en la incidencia delictiva y golpes al narco
Entre las métricas compartidas por el representante del gabinete de seguridad, sobresale una reducción del 33% en los delitos de alto impacto a nivel nacional. Este porcentaje representa uno de los pilares fundamentales con los que la administración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum respalda la efectividad de su plan operativo en materia de seguridad pública.
Asimismo, los reportes oficiales indican que las fuerzas armadas, específicamente el Ejército y la Marina, han logrado desmantelar más de 2.700 laboratorios clandestinos y centros de acopio dedicados a la elaboración de metanfetamina. En estas mismas acciones se logró el decomiso histórico de toneladas de precursores químicos indispensables para la industria del narcotráfico.
La compleja relación con la DEA y el factor soberanía
Estas cifras adquieren una dimensión crítica debido al contexto geopolítico actual, marcado por la exigencia constante de la comunidad internacional —especialmente de Washington— para frenar el flujo de drogas sintéticas hacia el norte del continente. El trasiego de sustancias como el fentanilo y la metanfetamina sigue siendo el eje central en la agenda diplomática y de seguridad entre ambas naciones.
En este escenario, García Harfuch sostuvo un encuentro en territorio argentino con Terrance Cole, director de la DEA, donde ambos acordaron reforzar los canales bilaterales de comunicación para golpear las estructuras financieras y operativas de los cárteles. Tras la reunión, Cole calificó públicamente a Harfuch como un socio confiable de Estados Unidos.
No obstante, este espaldarazo generó fricciones diplomáticas. La mandataria federal Claudia Sheinbaum cuestionó las posturas de la agencia antidrogas estadounidense, señalando la existencia de un doble discurso en su narrativa oficial respecto al esfuerzo que realiza México. La jefa del Ejecutivo ha reiterado en múltiples ocasiones que cualquier colaboración binacional debe regirse estrictamente bajo el respeto absoluto a la soberanía nacional.
Desarticulación financiera del crimen organizado
Más allá de los operativos en campo y la presión diplomática, el gobierno mexicano ha puesto énfasis en la estrategia de contención económica. Las autoridades federales han incrementado el intercambio de inteligencia financiera con instancias internacionales, incluyendo a organismos de Estados Unidos, con el propósito de debilitar la infraestructura monetaria de las organizaciones delictivas mediante el bloqueo de cuentas y el rastreo de operaciones ilícitas.
De esta manera, el Ejecutivo federal busca proyectar una imagen de eficacia basada en una fórmula integral que combina inteligencia civil y militar, presión patrimonial a las redes criminales y cooperación bilateral regulada. Pese a estos esfuerzos, la persistencia de los cárteles y las tensiones persistentes con la Casa Blanca continúan configurando uno de los escenarios más complejos para la gobernabilidad del país.
