Exigen legisladores federales intensificar la vigilancia policial en zonas serranas tras balacera en San Juanito
Ante el reciente episodio de violencia armada que cimbró a la comunidad serrana, diversos actores políticos han manifestado su profunda preocupación por las condiciones de orden público en el estado. El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional y diputado federal, Alex Domínguez, instó de manera enérgica a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a replantear y fortalecer de forma inmediata las acciones de vigilancia en aquellas demarcaciones donde la incidencia de delitos graves mantiene en alerta a la población, con especial énfasis en los municipios que conforman la región de la Sierra Tarahumara.
Violencia reciente en la región serrana
Este pronunciamiento político surge a raíz del violento enfrentamiento armado que tuvo lugar durante la noche del pasado sábado en las inmediaciones urbanas de San Juanito, demarcación territorial perteneciente al municipio de Bocoyna. En un principio, los reportes preliminares sugerían que el ataque armado había estado dirigido directamente contra efectivos de corporaciones de seguridad pública. Sin embargo, con el paso de las horas, la Fiscalía de Distrito Zona Occidente esclareció los hechos al confirmar oficialmente que personal operativo adscrito a la Agencia Estatal de Investigación se vio involucrado en un intenso intercambio de proyectiles de arma de fuego, saldo que arrojó lamentablemente una persona sin vida y cuatro lesionados.
Demanda de mayor coordinación institucional
Frente a este escenario de inseguridad, el representante popular subrayó que, más allá de las indagatorias ministeriales que se lleven a cabo para esclarecer las responsabilidades legales correspondientes, el suceso violento pone de manifiesto una urgente carencia operativa que requiere atención inmediata. Para el legislador, es indispensable robustecer la presencia de las instituciones del Estado y asegurar una comunicación más fluida y eficiente entre las corporaciones encargadas de salvaguardar el orden público en todo el territorio estatal.
“Hacemos un llamado a los tres niveles de gobierno para que redoblen la estrategia, la coordinación y los operativos en aquellas zonas donde se están presentando delitos de alto impacto”, expresó el dirigente partidista al fijar su postura sobre el clima de inseguridad que afecta a las comunidades de la zona montañosa.
Inteligencia y prevención como ejes prioritarios
Asimismo, el líder político enfatizó que las tareas gubernamentales no deben limitarse a la reacción posterior ante la comisión de delitos graves. A su juicio, el Estado tiene la obligación ineludible de anticiparse a la delincuencia mediante el uso estratégico de labores de inteligencia policial, programas de prevención social del delito y una vigilancia constante que disuada la actuación de grupos armados en las comunidades más vulnerables.
Para lograr este cometido, insistió en que se requiere mantener un esquema de colaboración permanente y sin fisuras entre las fuerzas federales, las corporaciones de procuración de justicia estatal y las policías municipales, evitando así que la violencia armada escale y ponga en riesgo la estabilidad social de la región.
“La seguridad no puede atenderse únicamente después de que ocurren los hechos. Se necesita anticipación, inteligencia y presencia permanente del Estado en las zonas de mayor riesgo. La prioridad debe ser proteger la vida y tranquilidad de las familias”, puntualizó el diputado federal.
Finalmente, sectores de la sociedad civil y habitantes de la zona serrana se han sumado a las exigencias para que la presencia de las fuerzas de seguridad del Estado sea permanente, buscando con ello inhibir la actuación de la delincuencia organizada y devolver la paz a las familias que habitan en los municipios de la región.
