Estrategia fitosanitaria en el norte del país
Con el propósito fundamental de salvaguardar el patrimonio pecuario nacional y blindar la región norte de México frente a amenazas sanitarias, las autoridades federales intensificaron sus operaciones de control biológico. En este contexto, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural llevó a cabo la liberación masiva de insectos modificados en territorio chihuahuense, una acción preventiva clave contra el gusano barrenador del ganado.
Las acciones operativas se desarrollaron de manera intensiva durante un periodo específico, abarcando del 26 de julio al 21 de agosto. Durante este lapso, la estrategia de contención se desplegó estratégicamente en 14 municipios de la entidad, los cuales han sido considerados como prioritarios dentro de las rutas de vigilancia epidemiológica y protección animal.
Procedencia y distribución de los ejemplares
El operativo requirió una compleja logística de traslado y distribución coordinada desde distintos puntos geográficos del continente. Del volumen total de insectos liberados, la gran mayoría provino del sur de la República mexicana. Específicamente, 38.7 millones de ejemplares fueron cultivados en las instalaciones especializadas ubicadas en Metapa de Domínguez, Chiapas.
Estas unidades fueron distribuidas vía aérea y terrestre en demarcaciones geográficas clave para la ganadería local, tales como Coronado, Matachí, Matamoros, Balleza, Cuauhtémoc, Aldama, Bachíniva, Chínipas, Valle de Allende y la capital del estado, Chihuahua, entre otras zonas rurales de relevancia económica.
Por otra parte, la estrategia contempló la integración de refuerzos internacionales para cubrir puntos específicos del desierto y zonas colindantes. En la región de Samalayuca se dispersaron 1.7 millones de moscas estériles que arribaron directamente desde la planta productora situada en Pacora, Panamá. Este lote internacional ingresó al país a través de vuelos comerciales y de carga con destino a Ciudad Juárez, donde el personal técnico los resguardó en cámaras con temperatura controlada antes de su liberación definitiva.
Metodología de control biológico
El método implementado se basa en la técnica del insecto estéril, un procedimiento científicamente comprobado que evita la reproducción de la plaga en su entorno natural. Para garantizar el éxito de las jornadas, los ejemplares son marcados con un tinte especial que facilita a los especialistas su identificación durante las labores de monitoreo de campo.
Una vez liberados en el hábitat, los insectos buscan aparearse con los ejemplares silvestres existentes en la región. Al tratarse de especímenes infértiles, el apareamiento no genera descendencia, lo que reduce de manera drástica y paulatina la población de la plaga sin la necesidad de utilizar pesticidas químicos agresivos para el medio ambiente.
Las operaciones en terreno son ejecutadas por personal especializado del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria. Estas tareas se llevan a cabo en estrecha colaboración institucional con la administración del Gobierno del Estado y la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, consolidando un frente común de vigilancia epidemiológica para preservar la sanidad del sector pecuario.
