Un sueño forjado desde la infancia
El mundo del automovilismo extremo y los espectáculos familiares cuenta con pocas atracciones capaces de liberar tanta adrenalina en espectadores de todas las edades como lo hace Monster Jam. Así lo percibe Manuel Solorio, conocido artísticamente como MJ, quien ha logrado consolidarse como uno de los rostros más visibles de esta disciplina al convertirse en el conductor oficial de uno de los vehículos más emblemáticos.
“Uno de los emblemas de este espectáculo donde los Monster Trucks son la atracción principal, es sin duda El Toro Loco y para mí es un honor ser el piloto de esta maravillosa máquina, en especial porque en el deporte de Monster Jam no hay bastantes latinos que conducen. Así que es un orgullo decir que soy un latino que conduce uno de estos monstruos gigantes”, expresó Manuel Solorio en entrevista exclusiva.
El joven piloto, de ascendencia mexicana, recuerda con entusiasmo la gran acogida que experimentó por parte del público durante sus presentaciones en territorio nacional. Su travesía dentro del automovilismo de gran formato no fue fortuita, sino el resultado de una profunda pasión que nació cuando apenas era un niño de tres años y asistió por primera vez al evento como un espectador más.
Sacrificio y perseverancia hasta la cima
La fascinación por los camiones gigantes llevó a Solorio a prepararse académicamente en el área de mecánica, manteniendo siempre viva la meta de formar parte de la organización. Durante las primeras etapas de su acercamiento a la compañía, su determinación lo impulsó a colaborar sin percibir una remuneración económica, con el único propósito de ganar visibilidad y demostrar su compromiso dentro del equipo de trabajo.
“Empecé como fanático del show. Como a los tres años lo vi por primera vez y a partir de ahí mi amor por los Monster Trucks solo se hizo más grande, tanto que estudié para ser mecánico, pero todavía tenía ese sueño en mi mente de trabajar en Monster Jam, de ser un conductor de estas máquinas; cuando me aceptaron no me pagaban nada, pero estaba presente para que me vieran y que supieran mi nombre y que un día me tomaran en cuenta”, compartió el conductor.
Tras años de esfuerzo continuo y jornadas nocturnas de ardua labor, la oportunidad dorada se materializó. Aunque su aspiración inicial era simplemente tener la oportunidad de pilotar cualquier vehículo disponible, el destino lo colocó al frente de una de las máquinas más aclamadas por los fanáticos a nivel internacional.
“Yo nomás quería manejar, no me importaba qué máquina era. Y sin darme cuenta, al ser el único latino, a cada pueblo al que vamos los latinos me preguntan que cómo le hice para estar ahí y les contesto que ‘si tienen un sueño, que lo sigan, que nunca lo suelten porque con trabajo constante lo pueden hacer realidad”, afirmó.
Un espectáculo de alto octanaje
De cara a sus próximas presentaciones, el piloto promete ofrecer un despliegue de destreza y potencia mecánica diseñado para dejar sin aliento a los asistentes. Las gigantescas unidades demuestran su versatilidad en la pista mediante complejas maniobras que desafían la gravedad.
“Cuando llegue a México les voy a enseñar el por qué me pusieron detrás del volante de El Toro Loco. Verán a differentes máquinas que pesan 5 toneladas hacer increíbles acrobacias extremas, volteretas, equilibrarse en dos ruedas y alcanzar velocidades de hasta 110 km/h. Y también tendrán chance para conocer a los pilotos y acercarse a las máquinas en el Pit Party”, adelantó el deportista.
Citas y fechas clave para los fanáticos
El recinto del Palacio de los Deportes se alista para albergar este magno evento, transformando su superficie en una pista de competencia donde diversos atletas de élite pondrán a prueba la potencia de sus vehículos. Los asistentes podrán disfrutar de vibrantes duelos de velocidad y exhibiciones de habilidad programadas del 2 al 4 de octubre.
