Comparativa de velocidad: esto pasa cuando enfrentas a Windows 11 con Linux en idéntico hardware
Windows 11 nunca se ha caracterizado por ofrecer una gran ligereza, especialmente al ejecutarse en equipos informáticos con limitaciones de recursos. Esta situación suele impulsar a muchos usuarios a migrar hacia sistemas de código abierto con la expectativa de optimizar la eficiencia del dispositivo. Aunque esto suele cumplirse, el comportamiento varía notablemente según el tipo de actividad, tal como lo evidencia un reciente experimento técnico.
El canal de YouTube especializado PhoneBuff llevó a cabo un riguroso análisis para contrastar la velocidad de Windows 11 frente a Linux utilizando especificaciones de hardware idénticas. El proyecto nació tras la insistencia de diversos seguidores que solicitaron evaluar el rendimiento del software libre luego de una comparativa previa entre equipos portátiles. Para garantizar la equidad del ejercicio, el creador configuró dos ordenadores Dell XPS 13 exactamente iguales, ambos dotados de un procesador Intel Core i5 320 junto con 8 GB de memoria RAM, operando uno con el sistema de Microsoft y el otro con la distribución Fedora.
Diferencias notables en el arranque y la gestión de memoria RAM
La evaluación inicial analizó el tiempo de inicio desde cero con el equipo completamente apagado. En este apartado particular, Windows consiguió una ventaja mínima, logrando encender dos segundos antes que la alternativa de código abierto en el promedio general. Sin embargo, los resultados cambiaron drásticamente al realizar un reinicio del sistema: Fedora completó la operación en 27 segundos, mientras que Windows 11 requirió un minuto entero para recuperar la operatividad total.
En cuanto al consumo de memoria RAM en estado de reposo, el software libre demostró una eficiencia superior. Tras reiniciar ambos dispositivos y mantenerlos inactivos durante sesenta segundos, Fedora ocupó únicamente el 33% de los 8 GB disponibles. Por el contrario, Windows 11 acaparó el 85% de la capacidad de memoria sin que se ejecutara ningún proceso adicional de forma activa, un dato que contrasta con las afirmaciones oficiales de la compañía de Redmond sobre la optimización de su plataforma en equipos con dicha cantidad de memoria.
El impacto en las tareas cotidianas y profesionales
Para evitar las limitaciones de los entornos sintéticos, el análisis abarcó labores habituales como la navegación web, la descompresión de paquetes de datos y la compilación de código fuente. Mientras que en algunas actividades el comportamiento de ambos sistemas operativos resultó equivalente, en otras se observó una superioridad evidente por parte de Linux.
Durante la navegación mediante el navegador Chrome, los tiempos se mantuvieron igualados en diecinueve minutos, y al abrir un documento en formato PDF de quinientas páginas, ambos entornos emplearon aproximadamente nueve segundos. No obstante, al ejecutar funciones específicas como el reconocimiento óptico de caracteres sobre un archivo digital, Linux completó el proceso tres segundos más rápido que su competidor.
Respecto a la extracción de un archivo comprimido de 6 GB, Fedora concretó el proceso en un tiempo destacado de 12 segundos. Windows 11 demoró 57 segundos al utilizar su herramienta nativa de descompresión, aunque redujo la marca a 17 segundos al emplear un programa de terceros como 7-Zip, situándose igualmente por detrás del sistema operativo de código abierto.
Asimismo, el desarrollo de software mediante Visual Studio Code demostró mayor agilidad en Linux. Compilar un proyecto de código abierto y procesar 1.900 pruebas requirió 2 minutos y 20 segundos en Fedora, frente a los 3 minutos y 41 segundos que necesitó el entorno de Microsoft. En el terreno de la edición multimedia y fotográfica, la plataforma libre también logró imponerse con ligeras ventajas temporales.
El rendimiento gráfico y la conclusión general
A pesar del dominio general de Linux en la mayoría de los apartados evaluados, el entorno de Microsoft recuperó terreno en el ámbito del ocio electrónico. Windows 11 consiguió cargar más rápido el videojuego Cyberpunk 2077 y empató con Fedora al ejecutar las pruebas de rendimiento gráfico en Blender. No obstante, en el balance global, las pruebas demuestran que el sistema de código abierto aprovecha de manera más eficiente los recursos del ordenador.
El estudio confirma una tendencia clara: para actividades cotidianas básicas, las diferencias prácticas entre ambas opciones son casi imperceptibles para el usuario promedio; sin embargo, ante exigencias de mayor calado, Linux proporciona un incremento de rendimiento sustancial en equipos con idénticas especificaciones técnicas.
Pese a estos resultados técnicos, Windows 11 continúa dominando de manera absoluta la cuota de mercado global gracias a su indiscutible compatibilidad con aplicaciones comerciales y videojuegos especializados.
