El escepticismo sobre el futuro territorial
Un reciente estudio de la encuestadora Ipsos revela que más de la mitad de los británicos confía en la continuidad del Reino Unido a cinco vista, pero esa certeza se desploma al 35% cuando se proyecta a diez años. A dos décadas vista, menos de un cuarto de la población cree que la unión entre Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte se mantendrá sin cambios.
Este fenómeno pone de manifiesto una brecha social en aumento entre territorio inglés y las naciones periféricas. En este contexto, los máximos representantes políticos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte celebraron una cumbre en Cardiff para suscribir un memorando de cooperación conjunta.
Tres vías hacia la soberanía
Por primera vez en la historia reciente, los tres territorios se encuentran bajo el liderazgo de formaciones nacionalistas. En Escocia, el Partido Nacionalista Escocés mantiene el poder; en Gales, el partido soberanista y europeísta Plaid Cymru arrebató el gobierno a los laboristas; y en Irlanda del Norte, el Sinn Féin cooxiste con el unionismo.
Las demandas difieren según cada región: Escocia busca un nuevo plebiscito impulsado por el rechazo generalizado al Brexit, Gales prioriza una financiación justa antes de convocar votaciones y el norte de Irlanda aspira a una futura reunificación.
Obstáculos legales y políticos
La declaración firmada por John Swinney, Rhun ap Iorwerth y Michelle O’Neill carece de valor jurídico vinculante y responde exclusivamente a una estrategia política. La legislación británica otorga el control último a Londres sobre la celebración de consultas populares, lo que complica los planes independentistas.
El impacto del Brexit actúa como principal acelerador del descontento. Según señaló Emily Gray, directora de Ipsos en Escocia, el Brexit ha dañado las economías locales y alimentado el deseo de regresar al bloque europeo.
