Una estrategia legislativa para la infancia
Con el objetivo de transformar la atención médica y social en el estado, se ha presentado una nueva propuesta en el Congreso local enfocada en visibilizar y atender la neurodivergencia desde la etapa inicial de crecimiento. La iniciativa busca establecer protocolos obligatorios que garanticen una valoración temprana, evitando así que los menores crezcan sin el diagnóstico adecuado que necesitan para su pleno desarrollo.
El diputado José Luis Villalobos, impulsor de esta agenda legislativa, detalló que el propósito central es otorgar herramientas a las familias y al personal médico para identificar cualquier señal de alerta antes de que los menores ingresen a la educación básica. De esta manera, se pretende cerrar las brechas históricas que existen en el sistema de salud pública en materia de condiciones del neurodesarrollo.
Herramientas de seguimiento y control médico
Entre los puntos más destacados de las iniciativas presentadas se encuentra la creación de la Cartilla de Neurodesarrollo Infantil. Este documento oficial funcionará como un registro detallado de los hitos evolutivos durante los primeros seis años de vida de las niñas y los niños en la entidad.
Además, el proyecto legislativo propone reformar la Ley de Salud del Estado para volver obligatorio el tamizaje durante los primeros 12 meses de vida. Aunque la Secretaría de Salud ya realiza este tipo de procedimientos de manera rutinaria, el legislador enfatizó que elevarlo a rango de ley garantizará su permanencia y evitará la intermitencia en los programas preventivos.
Sobre este punto, el legislador puntualizó: “Actualmente la Secretaría de Salud realiza estos procedimientos, pero consideró necesario que exista una obligación establecida en la Ley de Salud del Estado para garantizar su continuidad”, lo que permitirá focalizar esfuerzos en la detección temprana del espectro autista y otras condiciones similares.
Impacto a largo plazo e inclusión social
Los promotores de esta serie de reformas sostienen que intervenir durante la primera infancia no solo beneficia el rendimiento académico de los menores, sino que asegura su inserción armoniosa en la sociedad. Al respecto, se argumenta que muchas personas adultas descubren su condición tarde debido a la ausencia de políticas públicas preventivas en el pasado.
La estrategia ha sido diseñada en etapas bien definidas para abarcar distintos sectores poblacionales. Una vez consolidada la protección y el diagnóstico oportuno para la niñez, la agenda contempla extender los esfuerzos hacia la población adulta durante el tercer año legislativo.
En esa fase posterior, el enfoque se trasladará a la autonomía de las personas adultas neurodivergentes, abarcando temas prioritarios como la participación laboral, el ejercicio de la ciudadanía, la igualdad de oportunidades y la simplificación en el acceso a trámites y servicios públicos esenciales.
