A pesar de que el impacto mediático del título estrella de Epic Games se ha moderado con el paso de los años, su comunidad global sigue siendo masiva. Próximamente, este universo virtual ampliará de forma significativa su alcance al estrenar una versión oficial diseñada específicamente para distribuciones Linux, un movimiento que la compañía confirmó de manera reciente durante la presentación de su nuevo iniciador para PC.
Durante años, la gran incógnita en la industria ha girado en torno a los motivos detrás de la prolongada ausencia de este título en dicha plataforma. El principal obstáculo que frenaba a los estudios tecnológicos radicaba en la falta de herramientas de seguridad lo suficientemente robustas para garantizar partidas justas y libres de trampas.
Esta problemática afecta de manera directa a la industria del entretenimiento digital en el sector multijugador en línea. Un ejemplo reciente ocurrió cuando Ubisoft retiró su título For Honor de Linux con el propósito de blindar el software ante vulnerabilidades asociadas con defensas deficientes, una resolución que desató protestas entre los jugadores que empleaban dispositivos portátiles basados en SteamOS.
En el caso del título de Epic Games, la situación técnica era idéntica. Hasta la fecha, el software no se había adaptado debido a que los mecanismos de control no alcanzaban los estándares de seguridad requeridos. Esto resultaba llamativo, dado que la propia empresa capitaneada por Tim Sweeney supervisa Easy Anti-Cheat, una de las soluciones de seguridad más implementadas a nivel global.
El papel clave de una nueva tecnología de seguridad
Desde la desarrolladora explicaron que, aunque la herramienta protectora contaba con soporte histórico para Linux desde el año 2014 y operaba en títulos de Windows mediante capas de compatibilidad, su integración permanecía como un proceso opcional. Esta flexibilidad motivó a numerosos creadores a omitir su uso debido a que la protección ofrecida se situaba por debajo de los niveles de la versión principal.
Ante la insuficiencia de los filtros anteriores, múltiples compañías decidieron prescindir del ecosistema de código abierto. El célebre battle royale adoptó esta postura restrictiva durante años, un escenario que los máximos responsables han prometido corregir a corto plazo.
La estrategia de la corporación contempla el despliegue de una variante actualizada de su software defensivo bautizada como Easy Anti-Cheat Linux v2. Este sistema se estrenará primero dentro del propio título de Epic Games para calibrar su rendimiento en escenarios reales antes de extenderlo al resto de la comunidad de desarrolladores.
Una apuesta renovada por el entretenimiento en código abierto
“A muy corto plazo, elevaremos el nivel de protección para que sea mucho más equiparable al de Windows, aprovechando funcionalidades ya existentes en Linux, tales como el kernel firmado, los módulos del kernel firmados y el arranque seguro con atestación. Estos requisitos se fundamentan en el trabajo que los responsables de las distribuciones ya realizan. Así que cuantas más distribuciones cumplan con estos requisitos de forma predeterminada, menor será el número de usuarios que deban modificar su configuración para poder jugar”, indicaron desde Epic.
Por el momento, no se ha fijado un calendario exacto para la disponibilidad del juego en este entorno informático, aunque los creadores ya colaboran estrechamente con los mantenedores de las principales distribuciones del sistema operativo. Como contrapartida inicial, la herramienta renovada carecerá temporalmente de compatibilidad con la consola portátil Steam Deck, aunque la empresa ya ha manifestado su intención de dialogar con Valve para solucionar este inconveniente.
