Ucrania golpea San Petersburgo en una masiva ofensiva con drones tras los movimientos de Estados Unidos
Las fuerzas armadas de Ucrania ejecutaron uno de los bombardeos con vehículos aéreos no tripulados más masivos de todo el conflicto armado contra San Petersburgo y la región circundante de Leningrado. El asalto nocturno dejó un saldo trágico de una persona fallecida y al menos cinco heridos en la segunda ciudad más importante del territorio ruso.
El gobernador local, Alexandr Beglov, confirmó oficialmente la muerte de un residente de la antigua capital zarista. Asimismo, el mandatario regional detalló que las unidades de defensa antiaérea lograron interceptar y destruir 144 aparatos enemigos en los cielos de la provincia de Leningrado durante la intensa jornada de ataques.
Impacto en infraestructuras críticas y energéticas
Los reportes difundidos por canales informativos y autoridades locales señalaron daños de consideración en múltiples puntos neurálgicos. Entre los objetivos alcanzados figuran la principal terminal petrolera de la zona, una subestación eléctrica estratégica, un almacén logístico de comercio electrónico, un centro de datos digital y una estructura de puente.
Las conflagraciones afectaron de manera directa a dos terminales de hidrocarburos. La instalación denominada Ruchi, que destaca por ser la mayor de la metrópoli con una capacidad cercana a los 74.000 metros cúbicos, resultó gravemente dañada. Estos complejos almacenan habitualmente combustibles refinados de tipo diésel para la distribución regional.
La magnitud de los destrozos obligó a las autoridades aeronáuticas a implementar restricciones temporales en las operaciones del aeropuerto de Púlkovo por motivos estrictos de seguridad. Paralelamente, el suministro eléctrico se vio interrumpido para aproximadamente 20.000 habitantes debido a las averías sufridas en la subestación Vostóchonaya.
Repercusiones en Moscú y contexto geopolítico
La escalada bélica se extendió mucho más allá de la antigua capital imperial, afectando a numerosos puntos del territorio europeo de Rusia. Los reportes oficiales indican que los sistemas de defensa interceptaron más de un millar de drones ucranianos distribuidos en una quincena de regiones durante la misma noche de operaciones.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que más de medio millar de aeronaves fueron derribadas en las inmediaciones de la capital rusa. Esta situación provocó el cierre temporal de las terminales aéreas moscovitas, generando la cancelación y el retraso masivo de cientos de vuelos comerciales durante las últimas jornadas.
Esta intensa ofensiva militar se materializa en un momento de alta tensión diplomática. La respuesta ucraniana se produce inmediatamente después de que la administración de Washington, liderada por Donald Trump, decidiera frenar la implementación de un paquete punitivo contra Moscú y abriera la puerta a la exportación de diésel ruso hacia los mercados internacionales.
