
La seguridad en los establecimientos comerciales de la capital del país vuelve a ponerse bajo la lupa tras registrarse un violento altercado al interior de un supermercado. Una célula dedicada al robo hormiga, comúnmente conocida como farderos, desató una batalla campal que culminó con severas afectaciones materiales y lesiones al personal de la tienda.
Escalada de violencia en la alcaldía Iztacalco
Los hechos ocurrieron en una sucursal de la cadena comercial Sumesa, ubicada en la demarcación territorial Iztacalco. Lo que comenzó como una intervención rutinaria de prevención y vigilancia por parte del equipo de seguridad interna, escaló rápidamente hasta convertirse en una agresión tumultuaria perpetrada por los presuntos infractores.
De acuerdo con los reportes preliminares recabados en el lugar de los hechos, los sospechosos fueron interceptados cuando presuntamente intentaban sustraer diversa mercancía sin realizar el pago correspondiente. Al verse descubiertos y confinados por los empleados, el grupo delictivo reaccionó con una furia desmedida, arremetiendo a golpes contra el personal que intentaba resguardar el establecimiento.
Daños materiales y riesgo para los clientes
La confrontación no se limitó a las agresiones físicas contra los trabajadores, sino que derivó en la destrucción sistemática de mobiliario y exhibidores. Durante el forcejeo, estanterías enteras de productos terminaron en el suelo, generando momentos de pánico y confusión entre los consumidores que realizaban sus compras cotidianas en ese momento.
Testigos presenciales señalaron que los agresores utilizaron diversos objetos del establecimiento para intimidar a quienes intentaban detenerlos antes de lograr escapar con rumbo desconocido. La situación obligó a la gerencia a solicitar de manera urgente el apoyo de las corporaciones de seguridad pública para restablecer el orden en el inmueble.
Investigación en curso y exigencia de justicia
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana arribaron al sitio minutos después del incidente para tomar conocimiento de lo sucedido e implementar un operativo de búsqueda en las inmediaciones, sin que hasta el momento se haya reportado la detención de los probables responsables.
Por su parte, los representantes legales de la cadena comercial interpondrán las denuncias correspondientes ante la fiscalía local para que se inicien las indagatorias pertinentes. Las autoridades analizan los videos de las cámaras de videovigilancia interna para lograr la identificación plena de los integrantes de esta banda delictiva, garantizando que el ataque a los trabajadores y los destrozos al patrimonio no queden impunes.
