Denuncias por desabasto e insuficiencia de personal en clínicas y hospitales
El sistema de salud pública en México atraviesa por un momento complejo debido a los persistentes reclamos de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Diversos sectores del personal sanitario han manifestado su inconformidad ante la escasez generalizada de fármacos, herramientas clínicas y personal operativo suficiente para cubrir la demanda de los pacientes.
Las manifestaciones y protestas se han replicado en múltiples zonas del territorio nacional. Los empleados del sector salud exigen soluciones de fondo que permitan mejorar las condiciones en las que desempeñan sus labores diarias, garantizar el suministro constante de insumos indispensables y efectuar una revisión integral de las percepciones económicas del gremio.
La situación crítica en las unidades médicas regionales
Desde Ciudad Juárez, la enfermera María Guadalupe Anaya Cortinas, quien labora en la Unidad de Medicina Familiar número 47, expuso que las carencias impactan directamente en la operación cotidiana. La profesional detalló que en su centro de trabajo se padece la ausencia recurrente de fármacos esenciales como loratadina, orfenadrina inyectable, metformina y loperamida.
Asimismo, la trabajadora advirtió que el panorama varía según el centro médico, pero coincide en la falta de aparatos para diagnósticos oportunos y en la escasez de personal destinado a cubrir las ausencias por incapacidad, lo que genera una severa sobrecarga de trabajo para la plantilla activa.
Insumos costeados por los propios empleados
Ante la falta de recursos proporcionados por la institución, la situación ha llegado al extremo de que los propios trabajadores adquieren materiales con sus recursos económicos para poder brindar atención a los derechohabientes. Entre los artículos que el personal solventa de su bolsillo destacan tiras reactivas para medir glucosa, baumanómetros y diversos aditamentos para la atención clínica.
De acuerdo con la postura del personal, esta dinámica disminuye de forma drástica el tiempo efectivo destinado a cada consulta médica y entorpece de manera significativa la calidad del servicio que se ofrece a la ciudadanía.
Diagnósticos oficiales confirman las miles de carencias
Las problemáticas señaladas por los trabajadores encuentran sustento en las propias revisiones operativas llevadas a cabo por el organismo autónomo. Un corte informativo difundido al 16 de octubre reveló que el programa institucional denominado “Escucha Activa, Piso por Piso” había supervisado un total de 166 hospitales de los 277 que forman parte de la estrategia.
Dichas supervisiones permitieron documentar un total de 7 mil 474 necesidades operativas y estructurales. De ese universo total, las autoridades clasificaron 3 mil 122 requerimientos bajo la categoría de alta prioridad, los cuales abarcan desde la carencia de monitores, camillas y bombas de infusión, hasta la falta de material quirúrgico básico como agujas y jeringas, además de fallas en infraestructura y déficit de especialistas y enfermeras.
Exigencias gremiales de soluciones inmediatas
Las alertas del personal médico ocurren de manera paralela a las movilizaciones gremiales que reclaman aumentos salariales justos, la apertura de nuevas plazas para abatir el rezago de personal y el fin del desabasto farmacéutico.
Mientras el gobierno federal reconoce la existencia de rezagos administrativos e infraestructura que requieren atención urgente, los trabajadores insisten en que los diagnósticos institucionales deben traducirse con urgencia en acciones operativas reales que garanticen un servicio digno para millones de mexicanos.
