Operaciones de emergencia en la región
Las autoridades gubernamentales mantienen activas las labores de rescate en la zona del Tíbet tras el violento temblor de magnitud 7 que sacudió la región. El último balance oficial confirma la muerte de 16 personas, mientras que la cifra de heridos asciende a 65 afectados, de los cuales 11 permanecen en estado grave.
El impacto del desastre ha obligado a desplazar a 12.489 residentes de sus hogares. Asimismo, el centro de coordinación de emergencias de la ciudad de Nagqu reportó que más de 300 viviendas sufrieron colapsos totales o daños estructurales severos a consecuencia del movimiento telúrico.
Ante la gravedad de la situación, el Ministerio de Gestión de Emergencias elevó la respuesta nacional del nivel IV al III. Para respaldar las tareas humanitarias, las carteras de Finanzas y de Gestión de Emergencias asignaron 50 millones de yuanes, equivalentes a unos 7,4 millones de dólares.
Acciones del gobierno y condiciones extremas
El presidente chino, Xi Jinping, instruyó priorizar la búsqueda de supervivientes y brindar atención integral a los heridos. Además, exigió asegurar refugios temporales para los damnificados y acelerar la rehabilitación de las infraestructuras colapsadas en las áreas golpeadas por el fenómeno.
El mandatario advirtió sobre las severas complicaciones que imponen la elevada altitud, las gélidas temperaturas y la constante amenaza de réplicas. Por su parte, el primer ministro Li Qiang instó a intensificar la vigilancia instrumental y a prevenir desastres de carácter secundario.
Los equipos de respuesta rápida lograron restablecer el suministro eléctrico en 1.937 hogares y normalizaron el tránsito ferroviario en el tramo afectado de la vía Qinghai-Tíbet, implementando restricciones temporales en la velocidad de los convoyes para garantizar la seguridad.
Características geológicas del temblor
El movimiento telúrico ocurrió a las 22:33 hora local, con epicentro situado en el condado de Baqing, bajo la jurisdicción de la ciudad de Nagqu, y una profundidad hipocentral de diez kilómetros, según datos del Centro de Redes Sismológicas de China.
La región afectada se localiza en la meseta tibetana, a una altitud aproximada de 4.800 metros. Los especialistas de la administración sismológica explicaron que el evento se originó debido a una fractura por extensión en la corteza terrestre, impulsada por la intensa dinámica tectónica de la meseta.
Hasta las primeras horas de la mañana, los sismógrafos registraron un total de 413 réplicas, siendo la de mayor intensidad de magnitud 4,3. Los expertos advirtieron que la población debe mantenerse alerta ante la alta probabilidad de nuevos temblores perceptibles durante las próximas jornadas.
