El fin de una emblemática tradición neoyorquina
El Ayuntamiento de Nueva York ha dado luz verde a la denominada Ley Romanch, una normativa que contempla la eliminación gradual de los tradicionales carruajes tirados por caballos en Central Park.
La medida pondrá punto final a una estampa urbana con más de un siglo de historia en el pulmón verde de la ciudad, fijando como fecha límite el 1 de junio de 2028 para el cese total de la actividad.
La decisión llega tras décadas de intensos debates sobre la seguridad vial y el bienestar de los animales, situando el foco en la necesidad de modernizar la gestión del concurrido parque neoyorquino.
El trágico suceso que aceleró la prohibición
El detonante definitivo de esta medida legislativa fue el fallecimiento de Romanch Mahajan, un joven de 18 años que perdió la vida el pasado mes de junio tras salir despedido de un carruaje en marcha.
Tras el trágico suceso, el consistorio municipal organizó audiencias públicas para evaluar el futuro de la industria, escuchando testimonios de operadores, residentes y defensores de los animales.
El concejal Christopher Marte impulsó el proyecto normativo respaldado por el pleno, argumentando que las condiciones actuales del parque hacían insostenible mantener este tipo de transporte.
Reacciones encontradas ante el cese de los carruajes
La noticia ha generado diversas opiniones en el ámbito político y social, destacando la postura del presidente estadounidense, Donald Trump.
“Es muy triste ver cómo llega a su fin la querida tradición de los coches de caballos en Central Park, tras más de un siglo de existencia, a raíz, en gran medida, de un único y trágico accidente”, ha reaccionado el presidente de EEUU, Donald Trump, en Truth Social.
“Cuando ocurre un accidente automovilístico en la zona, y suceden muchos, no se prohíbe la entrada de automóviles al parque. Entonces, ¿por qué prohibir los coches de caballos? Era una gran tradición. Otro fragmento de la historia que desaparece. ¡Se le echará de menos!”, añadió el mandatario.
Por su parte, la presidenta del pleno municipal, Julie Menin, defendió la decisión institucional y destacó el alcance de la nueva legislación.
“El pleno municipal ha hecho historia al aprobar la Ley Romanch, que demuestra el compromiso con el bienestar animal, la seguridad pública y la protección de los trabajadores”, afirmó la presidenta del pleno, Julie Menin.
“La trágica y evitable muerte de Romanch Mahajan, de 18 años, ocurrida este verano, puso de relieve la necesidad de tomar medidas urgentes tras décadas de crecientes preocupaciones. Desde inquietudes sobre el bienestar animal y condiciones de calor cada vez más extremas hasta el hacinamiento histórico en Central Park, que actualmente recibe a más de 42 millones de visitantes al año, la situación actual se ha vuelto insostenible e insegura, tanto para los caballos como para las personas. El Ayuntamiento ha actuado con prontitud, escuchando horas de testimonios de cocheros, defensores del bienestar animal, funcionarios municipales y residentes. El plan resultante establece un plazo para eliminar gradualmente esta industria, garantizando al mismo tiempo el desarrollo de una transición laboral integral que proteja el sustento de los trabajadores neoyorquinos que dependen de ella”, concluyó Menin.
Protección laboral y destino de los animales
El plan aprobado establece un marco riguroso para la reubicación humanitaria de los equinos, prohibiendo su venta o transferencia para fines crueles como el sacrificio o su uso en otras actividades similares.
Asimismo, la normativa exige que las agencias designadas por la alcaldía implementen un programa de compensación económica y asistencia para los propietarios y trabajadores afectados.
El calendario prevé que el plan de transición para los empleados de las caballerizas y cocheros esté completamente operativo antes del 1 de abril de 2027, garantizando una salida ordenada para el sector.
