Denuncian graves abusos de autoridad en la fiscalía regional
Una pareja residente del Estado de México ha presentado formalmente una serie de acusaciones muy graves en contra de servidores públicos adscritos a la demarcación de Neza Bordo. Según el testimonio de los afectados, las autoridades ministeriales recurren a prácticas sistemáticas de extorsión, amenazas y fabricación de delitos para perjudicar a ciudadanos inocentes con total impunidad.
El caso salió a la luz recientemente tras una serie de arbitrariedades sufridas por los denunciantes, quienes aseguran haber sido víctimas directas de la corrupción institucional que impera en estas oficinas de procuración de justicia. De acuerdo con la relatoría de los hechos, el conflicto comenzó cuando fueron detenidos sin una justificación legal sólida y trasladados bajo cargos falsos.
Despojo de efectivo y amenazas bajo intimidación
Durante el proceso en el que permanecieron bajo el control de las autoridades ministeriales, los afectados explicaron que un funcionario que se desempeña como ministerio público, en complicidad directa con su asesora privada, los sometió a presiones psicológicas extremas y intimidaciones severas para obligarlos a entregar dinero en efectivo a cambio de su supuesta libertad.
Bajo un clima de intimidación y temiendo por su integridad física, las víctimas se vieron obligadas a entregar la cantidad de 50,000 pesos. No obstante, a pesar de haber cubierto la exigencia económica ilícita, los servidores públicos continuaron hostigándolos y mantuvieron las acusaciones fabricadas en su contra, lo que motivó a la pareja a alzar la voz y acudir ante las instancias correspondientes para visibilizar el abuso.
Exigen intervención urgente de las autoridades estatales
Este nuevo escándalo pone nuevamente bajo la lupa el desempeño de los operadores del sistema de justicia en zonas prioritarias del Estado de México. Las denuncias por actos de corrupción, abuso de poder y manipulación de carpetas de investigación continúan generando desconfianza entre la ciudadanía, que frecuentemente se encuentra en una situación de total vulnerabilidad frente a las instituciones encargadas de velar por la legalidad.
Ante la gravedad de los señalamientos expuestos por los agraviados, organizaciones sociales y sectores de la sociedad civil exigen una investigación interna exhaustiva y transparente que permita sancionar con todo el peso de la ley a los responsables de estos actos delictivos cometidos desde el interior de la propia fiscalía.
