Consternación en Ostuacán por el asesinato de Miriam y Ariana
La comunidad de Ostuacán, en el estado de Chiapas, permanece profundamente conmocionada tras el hallazgo sin vida de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta Ariana Scarlett Velázquez, de 12. Ambas habían sido reportadas como desaparecidas después de salir con rumbo a un terreno perteneciente a la familia, lo que desató una intensa búsqueda por parte de sus seres queridos y las autoridades locales.
De acuerdo con la información recabada por las instancias de seguridad, las víctimas salieron de su hogar el 19 de octubre de 2026. Tras perder comunicación con ellas, los familiares alertaron de inmediato sobre su ausencia. Los operativos de rastreo permitieron hallar el cuerpo de la mujer adulta el 21 de octubre, al tiempo que los restos de la menor fueron encontrados el 23 de octubre en la misma región chiapaneca.
Líneas de investigación apuntan a una represalia
Las indagatorias encabezadas por la Fiscalía General del Estado señalan que este violento suceso obedeció presuntamente a una venganza personal. El titular de la dependencia, Jorge Luis Llaven Abarca, identificó públicamente a los probables autores materiales del crimen como Armando “N”, alias “El Melo”, y Andrés “N”, conocido como “El Cera”.
Según los primeros reportes ministeriales, los sospechosos habrían interceptado y seguido a las dos víctimas hasta el sitio donde finalmente les arrebataron la vida. Aunque las autoridades confirmaron que el móvil principal gira en torno a un ajuste de cuentas o rencilla, hasta el momento no se han dado a conocer de forma pública los pormenores que originaron dicho conflicto.
Violencia colectiva y un saldo fatal tras el arresto
La profunda indignación social provocada por este doble crimen desencadenó un segundo episodio de extrema violencia en la demarcación. Durante la noche del 24 de octubre de 2026, un grupo numeroso de pobladores enfurecidos ingresó por la fuerza a las instalaciones de la cárcel municipal para extraer a los presuntos implicados que ya habían sido detenidos.
Como resultado de la agresión perpetrada por la turba, Andrés “N” perdió la vida en el lugar a consecuencia de los golpes recibidos. En tanto, Armando “N” logró ser rescatado por los cuerpos de seguridad aunque presentaba diversas lesiones, por lo que fue puesto bajo estrictas medidas de custodia para garantizar su integridad y su posterior puesta a disposición de un juez.
Estos acontecimientos obligaron a la apertura de nuevas líneas de indagatoria, las cuales no solo buscan esclarecer por completo las circunstancias del doble feminicidio original, sino también fincar responsabilidades por los delitos cometidos durante el acto de justicia por propia mano que cobró la vida de uno de los sospechosos en los separos locales.
