Una nueva serie de alertas falsas de explosivos altera el tráfico aéreo en diversos países europeos
El sector aeronáutico europeo atraviesa jornadas de máxima tensión tras registrarse alrededor de medio centenar de avisos falsos de bomba contra aeronaves comerciales durante la última semana. Hasta el momento, ninguna de las alertas ha representado un peligro real para los pasajeros a bordo.
Sin embargo, la situación ha generado una notable preocupación institucional. Durante la mañana del viernes, las autoridades contabilizaron al menos 18 vuelos afectados en todo el continente, según datos publicados por medios internacionales.
La falta de información detallada por parte de algunos aeropuertos y gobiernos nacionales dificulta un seguimiento exhaustivo de todos los aparatos involucrados. Las aerolíneas y las terminales aéreas operan en estado de alerta permanente desde el pasado lunes.
Impacto en múltiples países y aeropuertos
La Policía de la República Checa confirmó la recepción de advertencias que afectaron directamente a nueve trayectos con origen o destino en el aeropuerto de Praga, destacando que uno de los aviones implicados había despegado desde suelo español.
Simultáneamente, se reportaron incidentes similares en infraestructuras de Dinamarca y Francia. El gabinete del primer ministro francés informó sobre cuatro nuevas amenazas dirigidas a aeronaves que sobrevolaban el espacio aéreo del país.
Todas las tripulaciones involucradas lograron tomar tierra sin mayores contratiempos. Inmediatamente después, equipos especializados en la desactivación de explosivos procedieron a realizar inspecciones exhaustivas en los aparatos.
Incidentes específicos y respuesta de las aerolíneas
Un avión de la compañía rumana Tarom, que realizaba el trayecto entre Praga y Bucarest, emitió el código 7700 de emergencia general antes de aterrizar con normalidad en la capital rumana. Organismos de inteligencia locales relacionaron el suceso con la actual campaña de intimidación.
Por su parte, un vuelo de Ryanair que unía Roma con Lisboa también fue blanco de una advertencia similar. Desde CNN Portugal señalaron que los cuerpos de seguridad activaron los mecanismos pertinentes para verificar la veracidad del aviso.
El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, se pronunció sobre esta crisis que ya ha alcanzado a cuatro naves del grupo, incluyendo a operadoras como Iberia y Vueling, además de Aer Lingus.
Reacción del sector ante la disrupción
Durante la presentación de los resultados financieros del grupo correspondiente a los primeros nueve meses del año, el directivo lamentó el trasfondo de estas acciones. Gallego afirmó que el objetivo principal de los avisos es crear caos y disrupción en las operaciones aeroportuarias europeas.
Ante este panorama, el máximo responsable de IAG subrayó que la respuesta de la industria se limita a cumplir estrictamente con los protocolos establecidos. La seguridad constituye la prioridad número uno en la aviación comercial, protegiendo tanto a los viajeros como a las plantillas de trabajadores.
“Lo único que podemos hacer es seguir los protocolos”, añadió el directivo durante su intervención pública. Asimismo, recalcó que ante cualquier advertencia se aplica exactamente el mismo estándar de seguridad riguroso que caracteriza a las aerolíneas del grupo.
