El balance de seguridad presentado por las autoridades municipales
Durante la presentación del más reciente balance de seguridad en la capital del estado, el comisario de la Policía Municipal, Julio Salas, expuso una serie de datos y gráficas con los que defendió una tendencia a la baja en la incidencia de crímenes violentos. De acuerdo con el informe oficial, el municipio contabilizó un total de 259 víctimas de homicidio doloso hasta el corte realizado el 25 de octubre.
El titular de la corporación policíaca planteó como objetivo institucional cerrar el año 2026 con un total inferior a los 300 asesinatos, lo que representaría una mejoría frente a las 320 muertes violentas que se documentaron a lo largo de todo el año 2025.
Comparativa histórica y la realidad de las cifras
Al proyectar el comportamiento de la criminalidad, la estadística oficial posiciona al periodo actual como el de menor incidencia letal desde el año 2017, de acuerdo con las gráficas expuestas por el mando policial. En términos porcentuales, el análisis refleja una disminución del 3 por ciento si se compara con las 266 personas asesinadas durante el mismo intervalo de tiempo en el ejercicio anterior.
Pese a la lectura optimista que la dependencia municipal intenta proyectar con estos indicadores, el panorama operativo demanda cautela. La administración todavía enfrenta los meses de noviembre y diciembre, un tramo históricamente complejo en materia de seguridad pública, por lo que la meta de mantenerse por debajo del límite fijado sigue siendo un propósito en desarrollo y no un resultado consolidado.
El impacto social detrás de la estadística
Mientras que la narrativa institucional se centra en porcentajes de contención y comparativas anuales favorables, la realidad territorial muestra que 259 familias han sufrido la pérdida de un ser querido a causa de la violencia homicida en lo que va del presente ciclo anual. Los analistas en temas de seguridad recuerdan que la reducción numérica, aunque relevante para la planeación estratégica de las corporaciones, no disimula la persistencia de los delitos de alto impacto en las diferentes zonas de la demarcación.
El desafío inmediato para la estrategia de vigilancia y prevención consistirá en blindar la ciudad durante el cierre del año, evitando repuntes repentinos que echen por tierra los márgenes de reducción que la Comisaría de Seguridad Pública ha presumido ante la opinión pública.
