A un año de su transformación, el Poder Judicial en Chihuahua avanza entre desafíos operativos y tensiones internas
POR ERNESTO AVILÉS MERCADO
A un año de reiniciar el tablero institucional, el Poder Judicial debate su futuro entre presiones cupulares, colapso de fechas y los destellos técnicos de su capacitación y defensoría.
A dos siglos de que la entidad comenzara a estructurar su propia administración de justicia, el sistema judicial estatal cumplió recientemente su primer año de una refundación total. Chihuahua figuró entre los pocos estados que optaron por reconfigurar por completo el tablero institucional bajo la promesa de alcanzar una autonomía absoluta, una marcada vocación humanista y un acceso a la justicia mucho más dinámico y cercano a la ciudadanía.
En la actualidad, el balance de estos primeros doce meses revela el trayecto de una estructura colosal que camina con lentitud, enfrentando tropiezos innegables, pero conservando una dirección clara. Desestimar las dificultades actuales sería tan imprudente como ignorar los avances conseguidos hasta el momento.
Sombras institucionales y tensiones internas
En la cara más compleja de este proceso, las dinámicas políticas y los conflictos entre las altas esferas continúan generando costos elevados. Durante este periodo se han documentado diversas situaciones preocupantes:
Presiones indebidas y señalamientos sin cauce legal: Desde acusaciones dirigidas a magistrados del área penal por presuntamente intentar influir en decisiones de jueces de primera instancia, hasta confrontaciones directas y amagos al interior del propio Pleno. Convertir el espacio de mayor jerarquía legal del estado en un escenario de descalificaciones carentes de denuncias formales erosiona la investidura jurisdiccional.
El centralismo como retroceso procesal: La eliminación de las magistraturas regionales, incluidas las establecidas en Parral, entorpeció de nueva cuenta la resolución de asuntos en las diferentes regiones del territorio. Centralizar todas las operaciones en la capital bajo el pretexto del sorteo de criterios perjudica la eficiencia operativa, generando embudos donde la prioridad debería ser la aplicación directa del derecho.
El colapso en las materias civil y familiar: La carga de trabajo ha llegado a niveles críticos. Encontrar audiencias programadas hasta los primeros meses de 2027 choca directamente con el mandato constitucional de garantizar una justicia rápida y expedida. En este escenario, la actuación del Tribunal de Disciplina Judicial adquiere una relevancia central, debiendo consolidarse como un órgano técnico enfocado en la ética y el rendimiento procesal, y no como un instrumento punitivo.
La luz: vocación, formación y humanismo
A pesar de los obstáculos, en el sistema persiste una judicatura sólida, caracterizada por su compromiso y solvencia ética.
Uno de los aspectos más favorables en esta etapa inicial es el desempeño sobresaliente de áreas fundamentales para la atención directa a la sociedad:
La profesionalización judicial: Sobresale el trabajo impulsado por el INFORAJ, bajo la dirección del magistrado en retiro César Fernando Ramírez Franco, quien ha consolidado la idea de que la capacitación resulta indispensable para quienes tienen la responsabilidad de decidir sobre el patrimonio y la libertad de la ciudadanía.
La defensa del vulnerable: De igual manera, destaca el fortalecimiento de la Defensoría Pública, liderada por Rocío Sarmiento, la cual actúa como un elemento indispensable para garantizar que la tutela judicial efectiva sea una realidad accesible para toda la población.
Rostro humano en los juzgados: Diversos juzgadores han demostrado independencia frente a presiones de carácter político o mediático. Un ejemplo destacado es el Juzgado de Ejecución de Penas, a cargo de la jueza Silvia Padilla, cuya labor confirma que la fase final de los procesos no se limita a un trámite burocrático de reclusión, sino que implica un ejercicio con sentido humano que reconoce a la persona detrás de cada expediente.
Exigencia de futuro
El ejercicio del poder tiene como fin servir y equilibrar, nunca subordinar. En el ámbito jurisdiccional, la división de poderes no puede limitarse a un concepto abstracto o a una concesión temporal de la política.
Chihuahua mantiene su marcha, aunque lo haga de manera pausada y con dificultades. Corresponde a los abogados, a los integrantes del gremio legal, a los medios informativos y a la sociedad en su conjunto mantener una exigencia crítica para evitar que este esquema se reduzca a un proyecto de buenas intenciones, transformándose en una justicia firme, independiente y con sentido humano que el estado demanda.
*Abogado litigante, presidente del Colegio de Juristas Jorge Mazpulez Pérez, vocero de la FECHCA y miembro de la AECHIH.
Lic. Ernesto Avilés Mercado
