Afectados por el caso Aras bloquean los accesos al Palacio de Gobierno en Chihuahua
La jornada laboral en el centro neurálgico de la administración estatal en la capital de Chihuahua se vio interrumpida de manera abrupta este viernes. Cientos de trabajadores gubernamentales se quedaron varados en el exterior del recinto oficial debido a una protesta encabezada por ciudadanos que reclaman justicia por el millonario fraude financiero atribuido a Aras Business Group.
Los manifestantes decidieron cerrar las puertas principales e impedir cualquier ingreso como una medida drástica de presión. Su objetivo central es visibilizar la lentitud con la que, según denuncian, avanzan los procesos institucionales para lograr la reparación del daño patrimonial que sufrieron tras confiar sus ahorros en la citada financiera.
Exigen la entrega de bienes al liquidador
El núcleo de la movilización gira en torno a un conjunto de propiedades y activos que las autoridades lograron asegurar en el marco de las investigaciones penales. Los inconformes exigen que los aproximadamente 70 bienes asegurados a la empresa sean transferidos de forma inmediata al liquidador identificado con el apellido Benavides.
De acuerdo con los portavoces del movimiento de víctimas, esta transferencia es el paso indispensable para iniciar con el proceso de comercialización de los inmuebles y activos. Consideran que la venta de dichos recursos es la única vía real para fondear una bolsa económica que permita comenzar la restitución parcial del dinero que invirtieron y perdieron en el esquema fraudulento.
Trabajadores afectados por más de una hora y media
La toma de las instalaciones gubernamentales generó tensión en el primer cuadro de la ciudad y afectó directamente a la base laboral. Decenas de empleados estatales que llegaron puntualmente para cumplir con sus jornadas se vieron obligados a esperar a la intemperie.
El bloqueo se prolongó por más de una hora y media, tiempo durante el cual el personal administrativo permaneció a la expectativa en las inmediaciones del edificio histórico, sin que las autoridades estatales ofrecieran una solución inmediata para destrabar el acceso o retirar la protesta mediante el diálogo en los primeros minutos del incidente.
Esta acción forma de una serie de manifestaciones recurrentes con las que los afectados buscan sacudir la apatía institucional y obligar a las instancias de procuración de justicia a acelerar los trámites burocráticos y legales que permitan cerrar uno de los escándalos financieros más grandes en la historia reciente de la entidad.
