Alejandro Araque extiende su vínculo con el Deportivo Táchira hasta finales de la temporada 2027
El proyecto deportivo del conjunto atigrado aseguró la continuidad de uno de sus pilares fundamentales bajo los tres palos. La directiva del Deportivo Táchira confirmó de manera oficial la prolongación del contrato del arquero Alejandro Araque, quien permanecerá ligado a la institución aurinegra hasta diciembre de 2027, garantizando solidez y experiencia en la portería para los próximos retos del balompié nacional.
Una trayectoria marcada por la consistencia y los títulos
Desde su llegada a la entidad andina, el guardameta ha desempeñado un papel protagónico en los logros recientes del equipo. A lo largo de cuatro años de fructífero recorrido en San Cristóbal, el futbolista ha acumulado 78 partidos disputados, logrando mantener su arco invicto en 30 oportunidades y registrando cerca de 7 000 minutos de juego en el terreno nacional e internacional.
Su rendimiento no solo se traduce en estadísticas defensivas, sino también en preseas doradas, siendo parte fundamental en la consecución de dos estrellas para la historia del club. Ante la firma de este nuevo acuerdo contractual, el jugador expresó su absoluta satisfacción por seguir defendiendo los colores de la institución.
“Bastante contento por esta renovación. Han sido cuatro años de muchos éxitos donde levanté dos títulos. Para mi es una satisfacción hermosa seguir aquí”, indicó Alejandro Araque tras sellar su continuidad.
Arraigo familiar y sentido de pertenencia en San Cristóbal
Más allá del aspecto estrictamente profesional y competitivo, la decisión del arquero estuvo profundamente influenciada por la estabilidad y el bienestar de su núcleo familiar en la capital tachirense. El deportista destacó el ambiente de unión y familiaridad que se respira no solo dentro del camerino, sino en cada uno de los rincones del club.
Asimismo, compartió detalles sobre cómo su vida personal se ha integrado plenamente con la dinámica de la región. Su hija menor nació en la denominada ciudad cordial, mientras que sus hijos varones continúan su desarrollo personal y deportivo directamente vinculados a la estructura formativa del club atigrado.
“Mi familia se siente muy bien en San Cristóbal donde estamos todos radicados. Mi hija menor nació aquí, el segundo estudia y el mayor juega en la academia de Táchira. Todos siempre me dicen que están contentos de vivir aquí”, señaló el guardameta.
Enfoque total en el cierre de temporada y la estrella doce
Con el futuro institucional despejado a mediano plazo, la mente del guardameta y sus compañeros se encuentra concentrada exclusivamente en los desafíos competitivos del presente campeonato. El plantel mantiene la máxima exigencia para cristalizar las metas planteadas por la dirección técnica y la directiva.
El cierre de año exige el máximo rendimiento colectivo, y el cancerbero envió un mensaje de optimismo a toda la fanaticada aurinegra, reiterando el compromiso absoluto del grupo para festejar un nuevo campeonato en el mes de diciembre.
“Sé que este año será de muchos éxito. Con la ayuda de Dios vamos a conquistar la estrella número 12 que tanto anhelamos y que necesita la ciudad y el pueblo tachirense”, concluyó.
