Una crisis que afecta la formación académica
Un grupo de estudiantes de tercer semestre de la carrera de Psicología en la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) decidió alzar la voz para exponer públicamente la serie de complicaciones operativas y logísticas que padecen dentro de su facultad. De acuerdo con los testimonios recabados, la comunidad estudiantil enfrenta un panorama marcado por la escasez crítica de profesores, insuficiencia de espacios físicos para el aprendizaje y un marcado hermetismo por parte de las autoridades directivas para dar solución a sus demandas.
Los afectados recalcan que esta problemática compromete directamente la calidad de su preparación profesional, obstaculizando el avance idóneo del plan de estudios y generando un clima de profunda incertidumbre entre quienes integran esta generación.
Dispersión en distintos campus universitarios
Uno de los efectos más visibles de esta crisis institucional es la imposibilidad de recibir cátedra en las instalaciones propias de la facultad. Ante la falta de infraestructura disponible, los alumnos se han visto en la necesidad de improvisar y trasladarse constantemente a otros complejos de la máxima casa de estudios.
Según detallan los afectados, las actividades lectivas se llevan a cabo de manera fragmentada en recintos ajenos a su unidad académica, tales como la Facultad de Ciencias de la Cultura Física (Faciatec), la Facultad de Derecho, la Facultad de Filosofía y Letras, y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. En estos sitios, distintas instancias han tenido que ceder espacios de manera provisional para evitar una parálisis total en las materias de los alumnos de psicología, poniendo en evidencia una deficiencia estructural en la planeación inmobiliaria de la facultad.
Deficiencias administrativas y horarios sin cubrir
Sumado al peregrinar por las aulas de otras facultades, el alumnado denunció que existe un déficit considerable en la plantilla docente. Esta situación, de acuerdo con la perspectiva de los estudiantes, se origina en una pobre calendarización y distribución de los horarios por parte de la directiva.
La ausencia de profesores asignados a diversas materias no solo interrumpe la continuidad pedagógica, sino que también deja a los grupos en un estado de indefensión operativa frente a los compromisos del semestre actual.
Un conflicto heredado y sin precedentes de solución
Lejos de tratarse de un contratiempo coyuntural, los universitarios enfatizan que este conflicto arrastra deficiencias desde el primer semestre de su formación. Asimismo, advierten que esta anomalía parece ser un patrón sistemático, ya que alumnos de generaciones anteriores habrían atravesado por circunstancias idénticas en el pasado.
Esta repetición de irregularidades genera frustración y preocupación generalizada, pues los estudiantes temen que las fallas logren institucionalizarse y perjudiquen de manera permanente el prestigio y la eficacia del programa educativo.
Exigen intervención urgente de las autoridades universitarias
Ante la falta de canales efectivos de diálogo y la opacidad institucional, los jóvenes hicieron un llamado enérgico a la administración central de la UACH para que intervenga de manera directa. Los reclamos principales se centran en la necesidad imperiosa de contar con aulas dignas, suficientes y propias, asegurar la contratación o asignación formal de maestros para todas las asignaturas pendientes y establecer una comunicación abierta, transparente y resolutiva por parte de la dirección de la facultad.
