Las autoridades del Reino Unido continúan profundizando en las pesquisas sobre el supuesto plan para atentar contra instalaciones militares estratégicas. La policía antiterrorista británica confirmó este jueves la captura de un hombre de 27 años con doble nacionalidad británica e iraní, señalado por su presunta vinculación con los hechos ocurridos en torno a la base aérea de Fairford, situada en el sur del país.
Indicios de injerencia estatal
Horas antes de que se formalizara este arresto, el primer ministro británico, Andy Burnham, advirtió públicamente sobre la existencia de “indicios fuertes” que apuntan a que Irán habría desempeñado un rol determinante en este suceso. El episodio se mantiene bajo una intensa capa de incertidumbre mientras avanzan las diligencias judiciales correspondientes.
La coordinadora de la policía antiterrorista, Vicki Evans, señaló durante la comunicación oficial de la nueva detención que los agentes analizan múltiples escenarios. “Estamos mirando a todos los ángulos posibles, incluyendo la posible participación de un Estado extranjero”, afirmó Evans al calificar las pesquisas como una operación “enormemente compleja” con diversas líneas de trabajo abiertas.
Estatus de los sospechosos
El ciudadano británico-iraní permanece bajo custodia policial bajo la sospecha de delitos de terrorismo, a la espera de que los investigadores formalicen cargos en su contra durante el periodo legal de interrogatorio. Paralelamente, otro individuo de 26 años y nacionalidad británica ha sido interrogado por las autoridades en calidad de sospechoso, aunque por el momento no se encuentra privado de libertad.
Como parte de las actuaciones vinculadas a esta causa, los cuerpos de seguridad llevaron a cabo el registro exhaustivo de dos domicilios ubicados en la ciudad de Londres. Estas acciones forman parte de una red de pesquisas destinada a esclarecer el alcance total de la trama y localizar a posibles cómplices o colaboradores adicionales.
Origen de la alerta de seguridad
La investigación se puso en marcha durante la madrugada del domingo pasado, en una zona rural situada a unos 40 kilómetros de Oxford. La policía recibió avisos sobre la presencia de varios individuos encapuchados a bordo de tres furgonetas en las inmediaciones de la base de Fairford, una infraestructura empleada habitualmente por la fuerza aérea de Estados Unidos.
El primer aviso fue realizado poco antes de la 1:45 de la madrugada por uno de los cinco jóvenes que posteriormente resultarían detenidos. Minutos más tarde, una residente local alertó también a las autoridades tras cruzarse con el grupo sospechoso en un camino rural.
Tras las primeras intervenciones, la policía arrestó a cinco hombres residentes en Londres, quienes fueron liberados bajo fianza este lunes. Aunque se sospechaba inicialmente que transportaban artefactos explosivos, los registros posteriores confirmaron que únicamente portaban combustible, lo que mantiene abiertas numerosas incógnitas sobre los verdaderos objetivos del grupo.
