Arturo medina advierte sobre la imperiosa necesidad de incrementar la seguridad en la Sierra Tarahumara
Garantizar una vigilancia constante y una estrategia coordinada entre los distintos niveles de gobierno continúa siendo uno de los requerimientos más apremiantes para pacificar la región serrana del estado. Así lo advirtió recientemente el presidente de la Junta de Coordinación Política, Arturo Medina, quien enfatizó la urgencia de intensificar las acciones operativas tanto en las rutas de comunicación terrestre como al interior de los poblados y las cabeceras municipales.
Durante un posicionamiento oficial, el legislador destacó que la tranquilidad de los habitantes depende directamente de que las corporaciones policiales mantengan una actuación sostenida y eviten la ausencia institucional en zonas consideradas de atención prioritaria. Para el representante popular, las acciones de patrullaje no deben limitarse a momentos específicos, sino consolidarse como una política de presencia permanente.
Diagnóstico de la infraestructura de seguridad actual
Al analizar las condiciones físicas con las que cuentan los municipios para hacer frente a la delincuencia, el diputado local detalló un panorama heterogéneo en cuanto a bases operativas. Precisó que la demarcación de Guadalupe y Calvo dispone actualmente de un puesto de control estratégico situado en la localidad de El Zorrillo, una instalación clave para la región.
No obstante, la situación difiere en otras zonas geográficas igualmente complejas. Por ejemplo, el municipio de Balleza carece por completo de un cuartel formal que sirva como base de operaciones para los elementos del orden. En contraste, reconoció que Guachochi sí cuenta con diversas instalaciones destinadas a albergar a los cuerpos de seguridad encargados de la región.
Llamado a redoblar esfuerzos operativos
Ante las evidentes disparidades y los desafíos recurrentes en materia de orden público, el congresista exhortó de manera directa a las instituciones del Estado a replantear sus capacidades de despliegue. A su juicio, la magnitud de los retos exige una capacidad de respuesta superior y una comunicación más estrecha entre las fuerzas estatales y federales.
Al ser consultado de manera específica sobre si la base de El Zorrillo resulta suficiente para inhibir los delitos y salvaguardar a la población de Guadalupe y Calvo, el legislador fue enfático en su respuesta: “Es importante redoblar el esfuerzo”, sostuvo, dejando en claro que las capacidades actuales todavía se encuentran por debajo de lo necesario.
Finalmente, la propuesta legislativa subraya que cualquier esquema de protección ciudadana exitoso debe trascender el control de las carreteras principales. La estrategia, concluyó el diputado, tiene que penetrar de forma efectiva en las comunidades más alejadas y en los centros urbanos locales para devolver la certidumbre a las familias de la Sierra Tarahumara.
