Aumenta la informalidad laboral en méxico mientras crecen los retos para el paquete económico
Desafíos fiscales y presión en la informalidad
La elaboración del Paquete Económico enfrenta un complejo escenario debido a la necesidad de cumplir con la meta de recortar el déficit público, el cual se sitúa actualmente en 4.1%, con el objetivo de llevarlo a 3.5% para el próximo año, tal como se estableció en los Precriterios Económicos. La administración federal mantiene su postura de descartar una reforma fiscal profunda que incremente los gravámenes o amplíe el universo de contribuyentes, al tiempo que lidia con crecientes demandas de gasto social.
Esta situación se ve agravada por el comportamiento del mercado de trabajo. De acuerdo con los registros de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi correspondientes al segundo trimestre, la tasa de informalidad laboral escaló hasta el 55.1% de la Población Económicamente Activa, universo que comprende a 61.7 millones de personas. Esto representa un incremento de 612 mil personas en el transcurso de un año, ubicándose principalmente en el sector informal.
Mientras el discurso oficial destaca la resiliencia del empleo, las cifras de trabajadores inscritos en el IMSS y la propia ENOE reflejan que la formalidad laboral mantiene un dinamismo limitado. Se proyecta que el año cierre con niveles de creación de puestos formales similares a los registrados previamente, alejándose notablemente de la aspiración de alcanzar un millón de incorporaciones anuales.
Asimismo, la estructura salarial reportada muestra una marcada concentración: el 78.1% de la población ocupada percibe entre uno y dos salarios mínimos mensuales, mientras que apenas un 0.7% obtiene percepciones superiores a los cinco salarios mínimos. Ante este panorama, la estrategia recaudatoria del Servicio de Administración Tributaria (SAT) continúa enfocándose en las medianas y grandes corporaciones, sector que aporta más del 80% de los ingresos tributarios totales.
Inversión extranjera y concentración regional
En el ámbito de la Inversión Extranjera Directa (IED), la Secretaría de Economía reportó un máximo histórico para un primer semestre al captar 34,968 millones de dólares. Sin embargo, los especialistas señalan que el 88.5% de dicho monto corresponde a la reinversión de utilidades, mientras que las aportaciones destinadas a nuevas inversiones representan únicamente el 7.8%, equivalente a 2,726 millones de dólares.
Durante el segundo trimestre se observó una contracción del 3.5% en la IED frente al mismo periodo del año anterior, variación que la dependencia federal atribuyó a un comportamiento atípico previo. Por su parte, análisis del sector privado advierten que las nuevas inversiones acumulan caídas anuales significativas y que los recursos siguen concentrándose fuertemente en entidades como la Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México, Baja California y Jalisco, abarcando el 73% del total a pesar de los incentivos fiscales destinados a los nuevos polos de desarrollo.
Entorno internacional y expectativas de crecimiento
En el plano externo, las tensiones comerciales entre los principales socios comerciales de la región generan incertidumbre, mientras se llevan a cabo negociaciones para preservar el T-MEC en condiciones favorables para el país. Paralelamente, el Banco de México evalúa las perspectivas de crecimiento económico tras darse a conocer que el Producto Interno Bruto (PIB) avanzó 1.4% en el segundo trimestre, impulsado fundamentalmente por el sector servicios, la construcción y el incremento en las exportaciones, manteniendo el consenso de los analistas privados una expectativa de crecimiento anual cercana al 1.2%.
