
Las autoridades de gestión de emergencias informaron que la cifra provisional de fallecidos en Nepal a consecuencia del deslave ocurrido a mitad de semana se elevó este sábado a 675 personas.
Este nuevo reporte oficial supera de manera significativa el registro previo proporcionado por el gobierno nepalí, que contabilizaba 633 decesos.
Por su parte, los organismos gubernamentales de China confirmaron 7 fallecimientos en la región autónoma del Tíbet, lo que sitúa el balance global conjunto en 682 víctimas mortales entre ambas naciones.
Intensas labores de búsqueda ante miles de personas no localizadas
Los contingentes de salvamento desplegados tanto en suelo nepalí como en territorio chino continúan contrarreloj las operaciones para hallar a los desaparecidos, tras el potente corrimiento de tierra que sepultó comunidades completas en una remota zona montañosa del Himalaya.
De acuerdo con los datos más recientes compartidos por las instancias oficiales de los dos países, el universo de personas cuyo paradero se desconoce ronda los 3 mil ciudadanos. Adicionalmente, las autoridades no descartan que la corriente haya arrastrado cuerpos a zonas distantes, alcanzando inclusive regiones de la vecina India.
Las brigadas de auxilio enfrentan panoramas sumamente adversos debido a las gruesas capas de lodo y sedimentos que dificultan el acceso a los sectores más golpeados por la catástrofe natural.
Testimonios desde las zonas afectadas en el Himalaya
Kawan Koirala, integrante de la unidad especializada en contingencias de Nepal, detalló que el progreso de las tareas de rescate se ve severamente limitado por las condiciones del terreno, señalando la angustia persistente de los pobladores locales.
“La gente quiere recuperar los cuerpos de sus familiares, vivos o muertos, pero no podemos encontrarlos (…) pueden ver el barro”, declaró a la agencia AFP tras concluir una extenuante jornada laboral que se prolongó durante 18 horas.
Asimismo, el rescatista expresó el profundo impacto emocional que esta tragedia ha generado en el personal operativo: “También es muy traumático para mí. Es la primera vez que veo algo así. Hay barro por todas partes. Antes habíamos tenido inundaciones en Nepal, pero no como esta”.
