Cae ex fiscal general de Chihuahua por presunta traición a la patria tras operativo irregular
En un movimiento trascendental para la procuración de justicia en el país, la Fiscalía General de la República (FGR) concretó la detención de César “N”, quien se desempeñara como fiscal general en el estado de Chihuahua. La captura se llevó a cabo en territorio chihuahuense en cumplimiento de un mandato judicial emitido por un juez federal, resultado de exhaustivas labores de inteligencia que comprendieron más de cien actos de investigación de gabinete y campo.
Las causas detrás de la captura por seguridad nacional
De acuerdo con la información oficial dada a conocer por la titular de la dependencia federal, el origen de este proceso penal se remonta a los acontecimientos ocurridos en abril pasado en la zona de El Pinal, situada en el municipio de Morelos. En aquel sitio, la dependencia federal aseguró y desmanteló un laboratorio clandestino destinado a la elaboración de narcóticos, tras una incursión llevada a cabo de manera irregular por mandos locales.
Las indagatorias ministeriales apuntan a que el exfuncionario estatal habría ordenado y coordinado dichas acciones al margen de la ley, lo que representa una vulneración directa al pacto federal y al principio de división de poderes. El marco normativo mexicano, específicamente la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional, establece de manera categórica restricciones para que las administraciones estatales asuman competencias que corresponden de forma exclusiva a la Federación, así como la prohibición de transferir potestades públicas a agentes o ciudadanos extranjeros.
Bajo este panorama legal, la conducta atribuida al imputado fue clasificada preliminarmente como constitutiva del delito de traición a la patria en materia de seguridad nacional. El argumento central radica en que presuntamente se permitió la intervención no autorizada de personas extranjeras en acciones territoriales de carácter federal, comprometiendo con ello la soberanía nacional.
Irregularidades y colusión con extranjeros
La carpeta de investigación detalla múltiples anomalías alrededor del operativo en la sierra chihuahuense. Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando, al concluir las diligencias y descender de la zona serrana, se registró un percance automovilístico que cobró la vida de dos servidores públicos de la fiscalía estatal y de dos ciudadanos de origen estadounidense.
Las indagatorias confirmaron que la presencia de dichos extranjeros en el despliegue táctico carecía de cualquier sustento legal o justificación institucional. Asimismo, se documentó que ambas personas habían ingresado en repetidas ocasiones a las instalaciones de la Agencia Estatal de Investigación sin motivo aparente. Fue el propio César “N” quien hizo públicos estos hechos ante la sociedad.
Adicionalmente, la autoridad ministerial federal determinó que la fiscalía local carecía de atribuciones para intervenir en el caso, toda vez que se trataba de ilícitos del ámbito federal. A pesar de ello, la policía estatal actuó sin una carpeta de investigación previa, ignorando los protocolos obligatorios. El propio detenido había reconocido públicamente que la intervención fue producto de una planeación interna entre la Agencia Estatal de Investigación y la Fiscalía Especial de Operaciones Estratégicas.
Ocultamiento de información y coordinación institucional
Otro de los ejes fundamentales de la acusación señala que el ex fiscal general omitió dar aviso oportuno a las instancias federales competentes, optando por mantener comunicación con los ciudadanos extranjeros involucrados. Las autoridades federales tomaron el control de las pesquisas de manera inmediata tras conocer los hechos de forma extemporánea.
Paralelamente a estas acciones de carácter federal, se dio a conocer que la propia Fiscalía General del Estado de Chihuahua ejecutó una orden de aprehensión complementaria en contra del exfuncionario por diversos ilícitos del fuero local. Las instituciones federales han mantenido canales de comunicación permanentes con las autoridades de la entidad para asegurar el buen desarrollo de los procesos.
Finalmente, la dependencia federal ratificó su compromiso de actuar bajo estrictos estándares de profesionalismo, apego al debido proceso y salvaguarda de los derechos humanos, reiterando que la política de procuración de justicia mantiene una premisa clara: “Donde haya impunidad habrá investigación. Y donde haya crimen, habrá consecuencias”.
