Cinco personas, arrestadas por planear un ataque contra la velada de la UFC en la Casa Blanca por el cumpleaños de Trump

Cinco personas procedentes de estados como Ohio, Misuri, Nebraska y California han sido detenidas y acusadas de delitos federales, según ha informado el Departamento de Justicia
Agentes policiales han frustrado un ataque contra la cita de lucha de la UFC organizada por el presidente de EEUU, Donald Trump, en la Casa Blanca el pasado domingo, según documentos judiciales conocidos este martes. Dichos documentos indican que los implicados, partidarios de teorías conspirativas marginales, hablaron de volar drones cargados de explosivos y disparar contra los asistentes que huían presa del pánico.
Los investigadores se incautaron de armas de fuego de alta potencia de varios de los sospechosos y analizaron mensajes de texto cifrados entre unos 20 participantes; quienes compartían mapas detallados y fotografías aéreas de la zona. Además, hablaban de la necesidad de una “casa segura” y rutas de escape para después del ataque, según los documentos.
Sin embargo, los registros judiciales no aclaran cuán cerca han estado los presuntos atacantes de poder llevar a cabo el plan antes de que fuera frustrado.
Varios sospechosos o cómplices interrogados por las autoridades afirmaron que no tenían intención de ejercer violencia, sino que planeaban observar a otros.
Uno de ellos dijo que habría viajado a la cita de la UFC como manifestante, pero tuvo que regresar a casa tras sufrir una avería en su vehículo. Y aunque los participantes hablaron de utilizar drones equipados con explosivos, los documentos de la acusación sugieren que aún estaban buscando adquirir dicho equipo cuando se interrumpió la conspiración, informa AP.
“Ni siquiera se acercó a la fase de ejecución”, declaró el martes por la noche el vicepresidente de EEUU, JD Vance, en la Fox, describiendo la planificación como “poco avanzada”.
“No estaban en la ciudad. En realidad, no habían avanzado mucho en la planificación”, ha afirmado.
Las fuerzas policiales tuvieron conocimiento de la posible amenaza el 10 de junio, cuatro días antes de la gran cita de artes marciales mixtas en el Jardín Sur de la Casa Blanca; “y gracias a la rápida actuación del FBI, nuestros socios y el Departamento de Justicia en una operación que abarcó varios estados, hay varias personas bajo custodia y se lograron frustrar ataques que presuntamente estaban planeados”, declaró el martes el director Kash Patel en una polémica publicación en X, criticada por prematura por algunos miembros de la Administración Trump.
Cinco personas procedentes de estados como Ohio, Misuri, Nebraska y California fueron detenidas y acusadas de delitos federales, según ha informado el Departamento de Justicia.
Al ser preguntado el martes por las detenciones, Vance ha afirmado que, en la actualidad, “hay más retórica violenta de la izquierda que de la derecha”.
Sin embargo, los documentos de acusación ofrecen una imagen más confusa de las posiciones políticas, describiéndolos como partidarios de una compleja red de sentimientos antigubernamentales, quejas antisemitas, indignación por la gestión de la Administración Trump respecto a los archivos de Jeffrey Epstein y teorías conspirativas sobre una élite poderosa que sacrifica y devora niños.
Tanto Trump como Vance declararon que no habían sido informados previamente sobre el complot. Un alto funcionario del Servicio Secreto sugirió el martes que la investigación seguía en curso y que un anuncio al respecto podría haber sido prematuro, en alusión al post de Patel.
“Es ingenuo pensar que ese caso se llevó a cabo de forma aislada”, ha declarado a la prensa Matthew Quinn, subdirector del Servicio Secreto, durante una conferencia de prensa sobre otro asunto: “Les aseguro que el Servicio Secreto lideró la investigación desde el principio y que esta continúa. Para preservar la integridad de la investigación y del plan de seguridad, decidimos no filtrar información”.
TikTok y Signal
Entre los detenidos figuraba Tycen Proper, un joven de 19 años de Ohio cuya madre contactó a las autoridades la semana pasada, preocupada por las compras de armas de fuego y las comunicaciones en línea de su hijo, según una declaración jurada del FBI presentada en el caso.
Proper admitió ante los funcionarios haber participado en la planificación de un ataque, según el documento, el cual señala que algunos miembros del grupo comenzó a comunicarse entre sí el pasado mes de marzo a través de un grupo de TikTok llamado Vanguard of the Old.
“Los miembros del grupo declararon que querían proteger a Estados Unidos, país que, a su juicio, avanzaba en la dirección equivocada”, señala la declaración jurada: “Los integrantes del grupo creían que era necesario derribar Estados Unidos para poder reconstruirlo. Algunos expresaron su deseo de que las personas vinculadas a Jeffrey Epstein no gobernaran el país”.
La logística se coordinó a través de Signal, una aplicación que utiliza cifrado de extremo a extremo para sus servicios de mensajería y llamadas— mediante un chat principal integrado por “aproximadamente 19 personas” y otros chats secundarios más pequeños, según informaron las autoridades. Los mensajes obtenidos del teléfono de Proper muestran que identificó por su nombre a varios legisladores republicanos que, según él, debían ser blanco del ataque por haber recibido aparentemente donaciones de causas que apoyan a Israel, según la declaración jurada.
Proper dijo a las autoridades que planeaba conducir —portando armas y chalecos antibalas— hasta un punto de encuentro en Fredericksburg, Virginia, indican los documentos judiciales. Afirmó que, si bien él no tenía intención de disparar contra personas en la Casa Blanca, otros miembros del grupo sí lo harían, señaló la declaración jurada.
El plan preveía el uso de drones que serían detonados sobre el lado norte de la Casa Blanca, provocando una evacuación que llevaría a las personas a la línea de fuego de francotiradores apostados en el lugar; un ataque que, según Proper, estaba diseñado para “desencadenar” una revolución, informaron las autoridades.
Los investigadores que examinaron el teléfono y la cuenta de TikTok de Proper identificaron a otros sospechosos.
Michael Alan Thomas, de 32 años y residente de Pinon Hills, California, dijo a las autoridades que se consideraba “el planificador y asesor del grupo” y que, aunque no estaba dispuesto a actuar personalmente, quería guiar e instruir a otros sobre cómo llevar a cabo ataques destinados a derrocar al gobierno, declaró un agente del FBI en una declaración jurada.
El agente indicó que Thomas creía que el Gobierno de Estados Unidos estaba “dirigido por un grupo de élite de individuos que sacrifican y consumen bebés, y que además estaban profundamente involucrados” con Epstein y ahora cuentan con la protección de Trump.
Otro sospechoso, Bryan Omar Roa —también de California—, dijo al FBI que planeaba asistir al evento como “manifestante”, pero que tuvo que regresar a casa porque su automóvil se había averiado, según un agente.
Otros dos sospechosos han sido identificados como Daniel K. Eskridge, de 32 años y residente de Kidder, Missouri, quien, según las autoridades, comentó en un chat grupal que el objetivo del ataque debía ser “importante y alguien conocido por la mayoría del país”, y Abraham Hermosillo Álvarez, un hombre de Omaha, Nebraska, de quien el FBI afirmó que publicó planes detallados junto con sus cómplices.