Un llamado a la dignidad en el cierre de la vida
La titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, subrayó que los principios de libertad, autonomía y dignidad humana deben prevalecer de manera inalterable hasta los momentos finales de la existencia, particularmente cuando los ciudadanos atraviesan padecimientos severos o situaciones de profunda vulnerabilidad.
Durante la apertura del encuentro académico titulado Derechos Humanos, Dignidad y Autonomía al Final de la Vida, la funcionaria recalcó que las políticas de atención médica integral están obligadas a integrar protocolos orientados al consuelo del dolor, la mitigación del sufrimiento y la salvaguarda absoluta de las decisiones individuales de los pacientes.
El rol del poder legislativo y las propuestas sobre la mesa
Asimismo, Piedra Ibarra puntualizó que actualmente existen múltiples propuestas normativas en el Congreso enfocadas en regular esta materia, destacando entre ellas la denominada Ley Trasciende. A su juicio, recae en el Poder Legislativo la responsabilidad de debatir y dictaminar los alcances de estas propuestas, mientras que el organismo defensor asumirá un papel activo aportando una visión estrictamente centrada en los derechos humanos.
Como resultado de este evento, las conclusiones alcanzadas por los especialistas serán remitidas formalmente a las comisiones legislativas de Derechos Humanos correspondientes tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República, con el propósito de nutrir el trabajo parlamentario.
La perspectiva de la sociedad civil y el impulso ciudadano
En el mismo espacio, Samara Martínez Montaño, representante activa de la Coalición Muerte Digna ¡Ya! y principal promotora de la Ley Trasciende, enfatizó que todo individuo posee la facultad inalienable de decidir sobre su propio destino, con especial énfasis en la fase terminal de su ciclo vital.
La activista argumentó que el propósito central de esta normativa radica en asegurar que la voluntad de los enfermos sea plenamente respetada, garantizando una atención médica compasiva y libre de cualquier forma de discriminación o prejuicio social.
Respaldo social y cuestionamientos a la autoridad sanitaria
Por su parte, Aurélien Guilabert, quien se desempeña como coordinador de Coaliciones del Laboratorio para la Democracia y de la Coalición Muerte Digna, detalló que el proyecto legislativo cuenta con el respaldo de aproximadamente 200 mil firmas ciudadanas y el aval de más de cuatro mil profesionales del sector salud.
Durante su intervención, el especialista recordó que desde el año 2002 se han promovido más de 50 iniciativas en la materia. Sin embargo, aprovechó la ocasión para externar su preocupación y cuestionar que la Secretaría de Salud federal continúa sin entregar el dictamen técnico que le fue requerido por el Senado desde el mes de febrero del presente año.
El foro congregó a numerosos académicos, expertos en materia legal y sanitaria, así como a diversos colectivos sociales para debatir en torno a las obligaciones del Estado mexicano frente al derecho humano a una muerte digna. Por último, la CNDH ratificó que mantendrá un acompañamiento cercano a las agrupaciones civiles durante las subsecuentes fases de discusión en el ámbito legislativo.
