Agresión durante el operativo de revisión
Un agente adscrito a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México sufrió diversas lesiones tras ser embestido por un automovilista que se negaba a someterse a una prueba de alcoholemia. Los hechos ocurrieron durante la implementación de un punto de revisión nocturno en las vialidades principales de la capital del país.
De acuerdo con los reportes preliminares de las autoridades locales, el operador del vehículo se encontraba bajo los influjos del alcohol al momento de llegar al filtro de inspección. Al percatarse de que sería acreedor a una sanción y que su unidad sería remitida al depósito vehicular, el automovilista adoptó una actitud evasiva y hostil hacia el personal operativo.
Fuga y despliegue operativo
En un intento desesperado por eludir la acción de la justicia y escapar del sitio, el conductor aceleró su vehículo sin importarle la presencia de los uniformados que realizaban las labores de control. Durante esta maniobra evasiva, el automotor impactó directamente al elemento policial, proyectándolo contra el asfalto y causándole contusiones de consideración.
Tras la agresión, el responsable pisó a fondo el acelerador y abandonó la zona a gran velocidad, logrando evadir el cerco policial inicial. Por su parte, los compañeros del oficial lesionado solicitaron de manera inmediata el apoyo de los servicios médicos de emergencia para valorar su estado de salud, el cual fue reportado como fuera de peligro tras recibir la atención prehospitalaria correspondiente.
Acciones legales y búsqueda del responsable
Las autoridades capitalinas iniciaron una carpeta de investigación por los delitos de lesiones, resistencia de particulares y daño a la propiedad, utilizando las cámaras de videovigilancia de la ciudad para rastrear la ruta de escape del vehículo involucrado.
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa los riesgos a los que se enfrenta el personal de seguridad durante la aplicación de los programas preventivos de control vehicular. Las dependencias gubernamentales reiteraron su llamado a la ciudadanía para respetar los protocolos viales y evitar conducir bajo los influjos de sustancias tóxicas, recordando que este tipo de conductas no solo derivan en sanciones administrativas severas, sino también en consecuencias penales graves que ponen en riesgo la vida de terceros y de los servidores públicos.
