Las claves financieras detrás del homicidio de la influencer
El proceso judicial en el Tribunal Superior de Hong Kong por el homicidio de la reconocida modelo e influencer Abby Choi, ocurrido en febrero de 2023, ha sacado a la luz los profundos desacuerdos económicos y patrimoniales que existían en su entorno familiar. Durante las primeras audiencias de este caso, que genera gran atención internacional, la Fiscalía expuso que una pugna por un inmueble valuado en 72 millones de dólares hongkoneses habría desencadenado el brutal crimen de la joven de 28 años.
Los fiscales detallaron ante el jurado que la víctima, madre de cuatro hijos y figura habitual en portadas de revistas de moda y pasarelas, financió la compra de la exclusiva propiedad. No obstante, el título de propiedad figuraba a nombre de su exsuegro, Kwong Kau, un expolicía retirado. Este acuerdo patrimonial se convirtió en el epicentro de una escalada de tensiones cuando la maniquí intentó comercializar el departamento para reubicar a su familia en un entorno diferente.
Testimonios y amenazas previas al crimen
Durante su declaración ante la corte, la madre de la víctima, Cheung Yin-fa, relató que su hija buscaba vender el inmueble para adquirir otra residencia, lo cual provocó una ruptura definitiva en el trato con sus antiguos familiares políticos. Según su testimonio, la joven llegó a recibir amenazas de muerte vinculadas directamente con la negativa de la familia de su expareja a ceder en la disputa por el costoso bien raíz.
Asimismo, la acusación señaló que Abby mantuvo un generoso respaldo financiero hacia su exsuegro y su círculo cercano tras su separación de Alex Kwong, el exmarido. Las investigaciones también han ventilado posibles deudas ligadas al juego y tensiones de convivencia que rodeaban a los imputados, elementos que la defensa y la fiscalía continúan debatiendo para esclarecer el grado de motivación detrás del homicidio.
La reconstrucción de los hechos y la situación legal de los acusados
De acuerdo con la teoría presentada por los fiscales, el asesinato fue un acto premeditado. La modelo abordó un vehículo bajo la creencia de que se dirigía a reencontrarse con uno de sus hijos, momento en el cual habría recibido un golpe mortal en la cabeza. Días más tarde, las autoridades descubrieron restos humanos en un inmueble alquilado en el distrito de Tai Po, sitio donde también se hallaron herramientas empleadas presuntamente para ocultar el crimen.
En el banquillo de los acusados se encuentran Alex Kwong, su padre Kwong Kau y su hermano Anthony Kwong, quienes enfrentan cargos por asesinato y se exponen a una pena de cadena perpetua en caso de ser encontrados culpables. Si bien los tres se han declarado inocentes del cargo principal de homicidio, algunos de los implicados admitieron haber obstaculizado el procedimiento legal para inhumar el cuerpo. El juicio, que arrancó en septiembre de 2026, prosigue con la evacuación de pruebas y la declaración de testigos hasta que el tribunal dicte un veredicto definitivo.
