Cuestionan el doble rasero gubernamental ante la seguridad nacional
La discusión en torno a los límites del poder y la seguridad nacional ha escalado en el ámbito legislativo federal. Recientes modificaciones legales impulsadas por el bloque oficialista han generado fuertes reacciones entre la oposición, desde donde se acusa a la administración federal de utilizar conceptos fundamentales del Estado para fines de vigilancia y concentración administrativa, mientras se muestra una postura pasiva frente a los desafíos reales de la violencia estructural.
Para la diputada federal por Chihuahua, Manque Granados, el término de independencia nacional es recurrente en la narrativa oficial únicamente cuando se pretende ampliar el radio de acción del aparato estatal. La legisladora puso como ejemplo la reciente aprobación de la reforma a la Ley de Inversión Extranjera, la cual integra de manera formal a las Fuerzas Armadas dentro de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras.
Al respecto, la representante popular enfatizó que el uso político de estos conceptos distorsiona las prioridades reales que demanda la población mexicana en las diferentes regiones del territorio nacional.
La exigencia de firmeza contra la violencia territorial
Durante su intervención y postura pública, la diputada federal sostuvo que la defensa auténtica de la nación debe centrarse en combatir frontalmente las problemáticas que laceran la vida cotidiana de las comunidades. Entre los puntos más críticos enumeró la extorsión, los altos índices de violencia y el control territorial que mantienen los grupos delictivos en diversos puntos del país.
En este sentido, la legisladora lamentó que la estrategia gubernamental parezca enfocar sus esfuerzos en incrementar la presión fiscal, administrativa y de fiscalización sobre el sector productivo, los empleadores y los inversionistas, descuidando el combate prioritario a las redes criminales.
“Es ‘soberanía’ la palabra que Morena invoca cada vez que quiere concentrar facultades”, señaló de forma categórica Manque Granados al cuestionar el trasfondo político de las recientes iniciativas aprobadas en el Congreso de la Unión.
Reclamos por la falta de transparencia e investigaciones
Otro de los ejes centrales en los señalamientos de la diputada fue la opacidad institucional frente a las acusaciones que involucran a figuras de relevancia dentro de la estructura del partido gobernante. La legisladora cuestionó el trato que reciben los señalamientos que apuntan a gobernadores, dirigentes políticos, legisladores y otros actores afines al movimiento oficial.
Ante este panorama, la representante chihuahuense lanzó un cuestionamiento directo sobre la voluntad política para aplicar la ley sin distingos partidistas. “¿Dónde está esa misma energía para investigar, esclarecer y rendir cuentas?”, planteó la legisladora al exigir que las autoridades actúen con la misma severidad cuando se trata de indagar posibles nexos con la criminalidad organizada dentro de la clase política.
Para la integrante de la Cámara baja, salvaguardar al país implica consolidar un verdadero Estado de derecho, garantizar condiciones óptimas para el desarrollo de las familias y asegurar que las empresas operen en un entorno de certidumbre jurídica y protección ciudadana.
Llamado a no confundir autoridad con arbitrariedad
Hacia el cierre de su posicionamiento, la diputada hizo un llamado enérgico para delimitar las funciones del Estado y evitar que el uso de la fuerza pública o las atribuciones legales se conviertan en mecanismos de presión política o control social intimidatorio contra los sectores críticos.
La legisladora exigió que cualquier indicio o carpeta de investigación relacionada con la delincuencia organizada sea atendida por las instancias correspondientes bajo estrictos criterios de imparcialidad, alejados de cualquier protección política o simulación institucional.
“Ahí se necesita toda la fuerza de la ley, sin encubrimientos ni privilegios. No confundan soberanía con control. No confundan autoridad con arbitrariedad. No confundan gobernar con intimidar”, concluyó Manque Granados.
