En estos terrenos hay que ser un hombre bragado. Así me enseñó mi padre y así yo le enseño a mijo. Y al que no le guste, que chingue su madre, con todo respeto. Así mero se dice por aquí, con el solazo de día y el frillazo de noche, con el cantar del gallo y el de los grillos cuando oscurece. De la cuna hasta la tumba, pues.
Yo nomás quiero contarle una cosa que pasó hace unos días. Deje me sirvo un alipuz y con gusto le suelto la sopa. Usted, me imagino pues, es estudiado, sabrá qué hacer con lo que le voy a contar. ¿Viene usted de dónde? ¿De México, edá? Ey, bueno. Dice que es reportero, ¿no? Bueno, pues anótele.
Aquí hay que ser muy bragado. Cuando pasan cosas no hay que hacerle caso al miedo porque es cuando vienen las cagazonas, ¿edá? Se oyeron los balazos por ahí de las 6 de la mañana. Y fíjese cómo es la naturaleza, al gallo no le asustaron los chingazos pues, ahí andaba cante y cante. A las que se les metió el chamuco fue a las vacas y a sus becerros, grite y grite como si las estuvieran macheteando. ¿Ha usted oído cómo chillan los puerquitos cuando les pegan con el mazo? Todavía alcanzan a chillar un ratillo antes de que se desmayan. Pues yo me desperté pues y que le digo a mi señora: ‘se me hace que algo está pasando allá afuera’. Y que me dice, la muy mula, ‘Pues sal a ver’. Y ahí voy, nomás me puse las botas disque de avestruz, pero yo no creo, las agarré baras, total que ahí voy y me asomo por la ventana: un montón de soldados tirando bala.
¿Oiga, no quiere un alipuz? ¿No? ¿Pues en México qué toman? Ey, pues estaban los guachillos tirando metralla en el monte. Unos que iban a pie pasaron frente a mi casa y uno me ve y me grita ‘¿qué tanto miras, buey?’ Faltaba más. Que le respondo, bragado, ‘ando viendo si pasa tu mamá, buey’. Y que me apunta con la metralla. Nomás se oían los chingazos en el monte y este guachillo peleando conmigo. Che guacho ajeroso, ¿edá? Pues resulta que se estaban dando un tiro con el mero Señor de los Gallos. Usted me va a decir, ¿quién es ése? Pues el mero toro. En estos terrenos se esconden porque hay monte, puro monte. Aquí no hay siembra, no da, mucho frillazo, se mueren las plantas. Pero verdá de Dios que a los guachos nunca se les había mirado por acá, ¿verdad, vieja? No me oye, anda mula. Ey, así como le digo. ¿Cuánto tiempo pasó? Pos yo creo que unas tres horas de riatazos. Nomás quedó una columna de humo bien alta. Unas cabañas, donde estaban los morros del Señor, quedaron prendidas de tanto fuego que le echaron. Yo seguí mirando desde la ventana. Le digo que así me enseñó mi padre. Vo a creer, pinche guachillo, sí lo agarré a carrilla. Entonces vi cómo bajaban a los muertos de la loma. ¿Seguro no quiere un alipuz? Tenía tequilita, pero ya no hay. Pues arrastraban los cuerpos. Ya ni a los venados cuando los matan, a esos luego los cazadores se los echan al lomo. No, a estos los arrastraban. Yo conté 11 canijos, pero sabe cuántos realmente fueron. A eso de las 9 de la mañana ya me había echado un café y un pan. Me puse una chamarra y que le digo a mi vieja que tengo que ir a reportarme con el patrón, porque yo soy jardinero ahí en el Club donde están las cabañas. Ahí voy caminando al club, pinche frillazo de aquéllos. Allá en México hace calor, ¿edá? Ey, pues ahí voy cuando me paran los soldados. Estaba yo viéndolos a los ojos a ver si era el melolengo que me apuntó con la metralla. Pos no sé, pero uno me dijo: ‘¿a dónde va? No puede pasar’. ‘Voy a trabajar, soy jardinero’, le respondí. Vo a creer que me regresaron escoltado y toda la cosa. ¡Pinches guachos! Que me suelta uno: ‘no salga de su casa, cayó el Mencho’. Y que le contestó ‘¿y quién era ese señor? Ah, pinche guachillo carrilla, me contestó, con rifle al hombro y todo serio: ‘el mero Señor de los Gallos’.
Que me envalentono. ‘No pos sabe. Aquí en el pueblo no hay palenques’, le dije. ¿Cómo ve? Compa reportero, le digo que aquí hay que ser hombre bragado.
*Antonio Nieto (Guadalajara, Jalisco)- Es autor de Narco CDMX (Penguin 2019) y el Cártel Chilango (Penguin 2020). Ganador del Premio Nacional de Cuento (Punto de Partida 2005). Ha publicado en Reforma, el Universal y la Silla Rota y la revista Generación.
El cargo #Cuento | “¿Y quién era ese señor?” de Antonio Nieto apareció primero en NÓMADAS.