Choque frontal en la familia socialdemócrata
La reciente reelección de Iratxe García como máxima representante de los socialdemócratas europeos (S&D) en la Eurocámara ha estado marcada por una fuerte controversia interna. García ha censurado públicamente la postura de la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, debido a su extrema dureza en materia migratoria dentro de la Unión Europea.
Durante los debates del Consejo Europeo, la dirigente danesa cuestionó con severidad el plan de regularización impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez. Ante este movimiento, García sentenció que Frederiksen “no estaba defendiendo la postura socialdemócrata. No es la posición del grupo S&D ni la de la familia política socialdemócrata”, distanciándose por completo de la estrategia de Copenhague.
La ofensiva contra la regularización española
Dinamarca lideró, junto a otros socios comunitarios, una ofensiva diplomática para frenar o lograr la censura comunitaria al modelo de regularización de migrantes que aplica España. Frederiksen argumentó que estas medidas incentivan la entrada irregular al territorio europeo.
En su intervención, la jefa del Ejecutivo danés recriminó: “Si un país está haciendo básicamente justo lo contrario que el resto —es decir, alguien entra ilegalmente en un país y, de repente, se le permite quedarse legalmente—, creo que va en contra de la política migratoria que cuenta hoy con un amplio respaldo mayoritario en Europa. He pedido a la Comisión que examine más a fondo esta cuestión”.
Además, la líder socialdemócrata nórdica insistió en reiteradas ocasiones en que la migración irregular “es un delito” y que esta problemática se encuentra directamente “relacionada con los índices de criminalidad”, acercándose a los postulados de los sectores más conservadores del continente.
Fracaso de la alianza conservadora y ultraderechista
Pese a los esfuerzos conjuntos de Dinamarca, Polonia e Italia, la tentativa de endurecer formalmente las conclusiones del Consejo Europeo en materia migratoria terminó naufragando. El primer ministro polaco, Donald Tusk, reconoció días más tarde que se vivió “un enfrentamiento bastante duro” en el seno de la cumbre.
Tusk detalló que, por un lado, el presidente del Gobierno español defendió una línea que consideraba una “apertura excesiva”, mientras que en el flanco opuesto se consolidó una inusual alianza integrada por el Ejecutivo derechista italiano de Giorgia Meloni, el conservador polaco y la propia mandataria danesa.
Esta división deja en evidencia la fragilidad de los equilibrios actuales, dado que apenas tres de los 27 países de la Unión Europea cuentan en la actualidad con gobiernos liderados por formaciones socialdemócratas: España, Dinamarca y Malta.
Defensa de los valores progresistas en Estrasburgo
Por su parte, Iratxe García encabeza el segundo grupo con mayor representación en la Eurocámara, compuesto por 135 europarlamentarios, entre los cuales figuran 20 españoles frente a únicamente tres representantes procedentes de Dinamarca.
Durante su intervención en el pleno celebrado en Estrasburgo, la política española desvió el foco hacia los verdaderos desafíos del bloque comunitario al afirmar con contundencia que “los enemigos de Europa no son los migrantes. Son fondos buitre que desalojan a una mujer discapacitada de 87 años. Autócratas y belicistas que hacen que los ciudadanos paguen por sus guerras. Negacionistas del clima que sacrifican nuestros hogares y cultivos por ganancias. Y los cómplices europeos que los facilitan”.
Fuentes del entorno socialdemócrata europeo han apuntado que esta no es la primera ocasión en que Frederiksen exhibe un perfil marcadamente restrictivo sobre la inmigración. No obstante, se descarta la emisión de un comunicado oficial del grupo parlamentario que secunde de forma explícita la desautorización verbal expresada por García.
En paralelo, la delegación danesa adscrita al grupo socialdemócrata ha optado por mantener un estricto silencio institucional y ha evitado realizar valoraciones públicas ante las críticas vertidas por la líder de la formación en el Parlamento Europeo.
