Las entrañas de un edificio ubicado en la colonia Tabacalera guardan una sorprendente transformación arquitectónica. Lo que durante décadas funcionó como el centro de impresión del periódico La Prensa, con 6,000 metros cuadrados de extensión, hoy opera como un complejo de estudios cinematográficos multifuncional conocido como Rotativa Estudios.
El espacio físico desafía la lógica convencional mediante una estructura laberíntica. Al recorrer sus instalaciones es posible transitar de oficinas administrativas a departamentos con estética de los años ochenta, descender hacia un club nocturno o adentrarse en una comandancia policial y una morgue. Esta polivalencia espacial surgió como respuesta a la reducción en el tiraje del diario y a las afectaciones sufridas por el inmueble tras el sismo de 2017, eventos que motivaron la mudanza de la redacción a las instalaciones de El Sol de México.
El proceso de conversión y la creación de una prisión ficticia
Ante la desocupación del predio, la Organización Editorial Mexicana (OEM) decidió rentar el lugar para producciones audiovisuales. La tarea de maximizar el potencial del inmueble fue encomendada a Carlos Real Soriano, reconocido por su gestión en otros espacios de filmación en la capital del país. Su objetivo principal consistió en dotar a cada nivel de una identidad visual propia, aprovechando la cercanía estratégica con el Centro Histórico.
Uno de los proyectos más ambiciosos requirió desmontar la antigua maquinaria de impresión del diario. Un equipo de apenas diez personas vació el área de la rotativa para construir desde cero una penitenciaría de estilo estadounidense. Esta locación destaca por su iluminación tenue, pasarelas metálicas industriales y una torre de vigilancia central que imita la arquitectura de prisiones reales como las de Illinois, Kansas y Missouri.
Aunque las dimensiones no corresponden exactamente a una cárcel real para optimizar los ángulos de grabación de las cámaras, el nivel de detalle en las celdas aporta un realismo absoluto que ha atraído a la industria fílmica. Al respecto, el director del complejo detalla que el foro ha albergado más de 500 producciones audiovisuales desde su apertura.
Un lienzo mutable para nuevas generaciones de cineastas
La versatilidad del inmueble permite modificaciones drásticas según las necesidades narrativas de los directores. En ocasiones, equipos de estudiantes universitarios han transformado temporalmente las celdas en calles de estética cyberpunk inspiradas en cintas de ciencia ficción, demostrando la flexibilidad de los escenarios.
A pesar de los retos que la inteligencia artificial representa para diversos sectores de la industria del entretenimiento, el oficio de la escenografía mantiene su vigencia en el país. El mercado de foros de filmación en territorio nacional continúa expandiéndose con opciones que compiten en el sector, consolidando a este antiguo edificio de la prensa escrita como una auténtica fábrica de sueños cinematográficos.
