
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal Claudia Sheinbaum respaldó firmemente la propuesta fiscal para el ejercicio entrante, rechazando los señalamientos sobre un supuesto endeudamiento irresponsable de México. La titular del Ejecutivo federal subrayó que la columna vertebral de la planeación financiera se basará en optimizar la recaudación, cerrar espacios a la evasión de obligaciones tributarias y asegurar la continuidad de los programas sociales junto con la infraestructura pública.
“Es un Paquete Económico responsable. No se está endeudando al país, como luego quieren decir. No hay nuevos impuestos”, aseveró la presidenta ante los medios de comunicación, enfatizando además que la administración federal mantendrá las medidas necesarias para evitar aumentos abruptos en los combustibles y preservar los apoyos destinados a amortiguar las fluctuaciones internacionales de los hidrocarburos.
Asignaciones estratégicas y crecimiento proyectado
Dentro de la distribución presupuestal presentada, el gobierno proyecta incrementos significativos en sectores prioritarios para el desarrollo nacional. Destacan de manera particular el aumento de 10.7% para educación, 13% en ciencia, 11.3% para salud, 11.5% en seguridad y un 20.6% para el campo. Asimismo, se garantizó que los recursos destinados a los diferentes esquemas de asistencia social experimentarán un crecimiento superior a la tasa inflacionaria.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, detalló que la estrategia financiera descansa sobre cinco pilares fundamentales: la promoción del crecimiento económico, la salvaguarda de los programas sociales, el impulso a obras estratégicas, la optimización de los ingresos, el ejercicio riguroso de la austeridad republicana y una disminución progresiva del déficit fiscal.
Metas macroeconómicas y combate a la evasión
Para el cierre del ejercicio fiscal correspondiente, las proyecciones de la dependencia hacendaria ubican el avance del Producto Interno Bruto (PIB) en un rango de entre 1.5 y 2.5%. En la misma línea, se prevé una contracción del déficit público para situarlo en un 3.9% del PIB, acompañada por un incremento real estimado de 3.9% en los ingresos presupuestarios y de 5.9% en la recaudación tributaria.
Para alcanzar estas metas, las autoridades fiscales intensificarán los mecanismos de fiscalización a través del Servicio de Administración Tributaria, poniendo especial atención en la erradicación de prácticas ilícitas vinculadas con empresas factureras, la evasión del Impuesto Sobre la Renta y las irregularidades en el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios en gasolinas y diésel. Paralelamente, se mantendrán esquemas de regularización y facilidades administrativas destinadas a las micro y pequeñas empresas.
Inversión histórica en infraestructura y bienestar
En el ámbito del gasto social, el Gobierno federal prevé canalizar una suma superior a un billón de pesos exclusivamente para los Programas para el Bienestar. En tanto, funcionarios del sector financiero estiman que los ingresos totales alcancen los 6.99 billones de pesos, de los cuales una porción estimada en 3.50 billones se destinará a cubrir compromisos ineludibles como pensiones, pago de intereses, costo financiero de la deuda y transferencias a las entidades federativas.
Adicionalmente, la administración federal puso en marcha un ambicioso esquema denominado Plan de Inversión de Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, el cual contempla la aplicación de 5.7 billones de pesos durante el periodo comprendido entre 2026 y 2030. Más de la mitad de estos recursos se canalizarán al sector energético, complementándose con obras clave en materia ferroviaria, vial, portuaria, hidráulica, hospitalaria y habitacional.
