Una apuesta independiente que desafía las reglas de la industria
Sin respaldo de grandes estudios, sin inversionistas millonarios y prácticamente sin presupuesto, el realizador Lauand Omar ha logrado posicionar una propuesta de terror y humor negro que trasciende los circuitos tradicionales. Tras su paso por el festival de Cannes, el proyecto busca consolidarse en Latinoamérica.
La producción de terror sobrenatural titulada BITTEN SOON aterriza en el circuito de exhibición mexicano dentro de la selección de cine vertical de un reconocido festival de género. La obra plantea un relato donde las criaturas monstruosas dialogan directamente con las dinámicas del poder y la representación cultural.
Lejos de los esquemas convencionales de Hollywood, la obra comenzó como una prueba de concepto gestada por un equipo multicultural decidido a materializar una visión artística con recursos sumamente limitados.
Humor negro, coexistencia y un vampiro de Tierra Santa
La trama se desarrolla en escenarios berlineses, donde un equipo internacional de filmación sufre un giro drástico al quedar atrapado bajo tierra. En ese sitio, los involucrados despiertan de forma involuntaria a un antiguo monarca vampiro de origen palestino procedente de Tierra Santa.
La narrativa entreteje secuencias de acción, momentos absurdos y una profunda reflexión sociopolítica. Cuestiones como la supremacía blanca, el colonialismo y la identidad atraviesan una propuesta que subvierte los roles tradicionales entre héroes y villanos.
Al respecto de este proceso creativo, el cineasta declaró: «Cuando hicimos BITTEN SOON, no teníamos presupuesto, estudio ni inversionistas. Teníamos una historia que queríamos contar y un equipo que creyó en ella».
Asimismo, el director añadió sobre su recorrido internacional: «Cannes fue una sorpresa maravillosa, y ahora llegar a Mórbido, en un país que forma parte de mi historia personal y profesional, es especialmente emocionante. BITTEN SOON demuestra que no hace falta esperar a tener millones para empezar a construir algo grande».
La reinvención del formato vertical
Mientras sectores de la industria encasillan los formatos verticales en contenidos fugaces para plataformas digitales, la visión de Omar apunta hacia la creación de una nueva puerta narrativa.
El proyecto no pretende suplantar al cine tradicional, sino servir como la piedra angular de una futura franquicia internacional. La ambición contempla expandir el universo sobrenatural hacia largometrajes, series convencionales y derivados enfocados en mitologías diversas, desde momias hasta maleficios ancestrales.
La trayectoria del realizador, marcada por experiencias en Kurdistán, Dubái, Marruecos y México, impregna cada fotograma de una perspectiva global. Su anterior película, CURSE OF MESOPOTAMIA, logró superar la interrupción de rodajes provocada por conflictos armados en la región para convertirse en un éxito de taquilla.
Para el creador, las fronteras geográficas no limitan la creatividad audiovisual. Sobre su método de trabajo con los intérpretes, señaló: «Trabajar en casting cambió completamente mi manera de ver a los actores. Empiezas a reconocer cosas que no necesariamente aparecen en un currículum. No siempre se trata de experiencia o de tener un nombre famoso. A veces alguien entra en una sala y enseguida ves algo especial».
Un puente cultural afianzado con México
Los lazos del director con la escena mexicana se extienden a lo largo de los años mediante colaboraciones con figuras locales como Fabiola Campomanes, La Sinclair y Edwin Monzalvo, además de incorporar nuevos talentos en su reparto actual.
La expansión de este universo sobrenatural continuará con desarrollos como una comedia de ciencia ficción vertical y producciones ancladas en leyendas mesopotámicas.
Reflexionando sobre el impacto de su obra, el autor resume la motivación detrás de su trabajo con la siguiente premisa: «Con BITTEN SOON decidimos crear algo con los recursos que teníamos, en lugar de esperar a que se dajaran las circunstancias perfectas. Y de repente esta pequeña prueba de concepto está viajando por festivales de todo el mundo. Eso es lo emocionante. Nunca sabes realmente hasta dónde puede llegar una idea hasta que decides hacerla realidad».
