Denuncian sistemáticas agresiones y extorsiones a reclusos en el centro penitenciario de Jilotepec
La crisis dentro del sistema penitenciario estatal vuelve a encender las alarmas tras revelarse una serie de abusos sistemáticos al interior del penal de Jilotepec, ubicado en el Estado de México. De acuerdo con diversos reportes que han salido a la luz en fechas recientes, las personas privadas de la libertad enfrentan un clima constante de violencia, el cual es utilizado como mecanismo de presión para asegurar el cobro de extorsiones económicas.
Un esquema de violencia tolerado en el reclusorio
Según la información recabada, un grupo de reclusos que mantiene el control operativo de ciertas áreas del centro penitenciario opera con total impunidad. Estos internos, presuntamente protegidos o patrocinados por un mando de seguridad del penal identificado como comandante, someten a la población reclusa a un régimen de terror basado en agresiones físicas severas y constantes intimidaciones.
Los testimonios señalan que estas prácticas no son hechos aislados, sino que forman parte de una rutina de abusos que se prolonga desde hace meses. Las víctimas son agredidas físicamente con el propósito explícito de doblegar su voluntad y obligarlas a cubrir pagos monetarios irregulares, comúnmente conocidos como cuotas, para garantizar una supuesta protección o simplemente para evitar castigos corporales dentro de las instalaciones.
La opacidad y el riesgo para la población penitenciaria
La situación en el penal de Jilotepec refleja una problemática estructural que afecta a diversas cárceles del país, donde el autogobierno y la colusión de las autoridades con grupos delictivos internos generan un entorno de vulnerabilidad extrema para los reclusos. Los familiares de los afectados han señalado en reiteradas ocasiones el temor a represalias, lo que dificulta la presentación formal de denuncias ante las instancias ministeriales.
Hasta el momento, las instancias de seguridad del Estado de México encargadas de la administración penitenciaria no han emitido un posicionamiento oficial exhaustivo sobre estos señalamientos específicos de tortura y extorsión, a pesar de la gravedad de las acusaciones que apuntan directamente a la complicidad de mandos operativos en el interior de este centro de reclusión.
Exigen intervención urgente de organismos defensores de derechos humanos
Ante la gravedad de los hechos documentados en videos y testimonios que circulan públicamente, defensores de derechos humanos han hecho un llamado enérgico a las autoridades estatales y federales para que intervengan de manera inmediata en el penal de Jilotepec. Se solicita una inspección exhaustiva y transparente que permita desarticular las redes de extorsión y castigar tanto a los internos involucrados como a los funcionarios públicos que toleran o facilitan estos actos de tortura en el sistema penitenciario mexiquense.
