Dos firmas españolas son acusadas de suministrar material tecnológico y metalúrgico a la industria militar israelí
Una investigación impulsada por la plataforma Fin al Comercio de Armas con Israel, que agrupa a cerca de 600 organizaciones sociales, sindicatos y colectivos, ha revelado la presunta participación de dos compañías españolas en el envío de componentes destinados a la industria armamentística israelí.
El informe apunta directamente a la firma cántabra Erzia Technologies y a la corporación vasca Tubos Reunidos. Según los datos recopilados, estas operaciones comerciales se habrían llevado a cabo en un contexto marcado por la ofensiva militar en la Franja de Gaza, afectando incluso a periodos posteriores a la implementación de restricciones comerciales oficiales.
Componentes de alta tecnología bajo la lupa
De acuerdo con la documentación difundida, la empresa Erzia Technologies comercializó con la compañía israelí Elbit Systems Electronic Warfare and Signals Intelligence un receptor de señales de alta frecuencia. Dicho dispositivo está diseñado específicamente para tareas de análisis e interceptación de amenazas.
Asimismo, la investigación detalla la venta de cuatro potenciadores de señal orientados a la emisión de contramedidas y a la inhibición de frecuencias. “Junto a las evidencias aportadas por Palestinian Youth Movement y tras analizar los datos aduaneros y el catálogo comercial de Erzia, la empresa cántabra figura como sospechosa principal al tratarse de la única mercantil que fabrica el tipo de componentes enviados y cuya sede social se encuentra en el domicilio fiscal recogido en la estadía aduanera”, subraya el reporte.
Parte de estas transacciones se habrían materializado en 2026, lo que podría constituir una vulneración directa del embargo decretado por el Ejecutivo español. “Tras analizar el peso y valor por unidad de los registros de embarque, los amplificadores enviados en 2026 son unidades de alta potencia calificables legalmente como dispositivos de guerra electrónica. El catálogo comercial de Erzia contiene productos de esa gama que aparecen listados en el Reglamento (UE) 821/2021 como productos de doble uso (Apartado 3A001 del anexo I) cuya exportación estaría prohibida por el Real Decreto-ley 10/2025”, advierte la investigación.
Ante la consulta realizada por este medio para contrastar la información, desde la empresa aludida se ampararon en cláusulas de confidencialidad, aunque defendieron que toda su actividad comercial se ajusta a “la más estricta legalidad”.
Críticas al alcance del embargo nacional
Desde la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina critican que los mecanismos actuales de restricción presentan vacíos significativos que permiten la continuidad de estas operaciones. “No hay un embargo integral de armas a Israel y las medidas adoptadas son insuficientes. El Gobierno se ha comprometido a impedir cualquier comercio que sostenga la ocupación y, sin embargo, nos encontramos con compañías españolas que continúan comerciando con empresas de armas israelíes, las cuales forman parte de la maquinaria genocida. Exigimos un embargo integral ya”, reclaman desde la entidad.
Paralelamente, el informe señala a la compañía Tubos Reunidos tras detectarse registros de exportación fechados en febrero de 2024. En concreto, se documentó el envío de 19.720 kilos de tubos de acero con destino a la empresa estatal Israel Military Industries, utilizando el puerto de Ashdod como punto de llegada en un cargamento compartido.
Antecedentes judiciales en el sector
Este tipo de operaciones ya ha generado consecuencias legales para otras empresas del sector metalúrgico en el norte de España. Actualmente, directivos de la firma Sidenor se encuentran bajo investigación en la Audiencia Nacional por su supuesta implicación en un delito de contrabando vinculado a la venta de material de acero a la industria militar de Israel.
A pesar de que la Fiscalía ha solicitado recientemente el sobreseimiento y archivo de dicha causa judicial, el magistrado instructor encargado del caso todavía no ha emitido una resolución definitiva al respecto.
Para la elaboración de este nuevo informe, la campaña internacional cruzó los registros de embarque facilitados por el movimiento Palestinian Youth Movement con los datos oficiales de aduanas, logrando verificar congruencias precisas en variables como el peso, la valoración económica, las fechas y las rutas logísticas empleadas.
