EEUU no es enemigo de políticas mundiales, solo no entran en su diseño: Miguel Insulza
Durante su conferencia «Relaciones Estados Unidos-América Latina en el contexto de la presidencia de Donald Trump», el ex secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza Salinas, descartó que el gobierno norteamericano sea enemigo de los derechos humanos y otros aspectos considerados por la política multilateralidad actual.
«Yo creo que el Gobierno norteamericano no es enemigo de los derechos humanos, no es enemigo de los gobiernos democráticos, no es enemigo del medio ambiente, sino solamente no caben en su política exterior, no son parte del diseño político de hoy en día», indicó al puntualizar los nuevos parámetros de las relaciones internacionales, aunque sea paradójico.
Lo anterior debido a las dos falsedades que contradicen la multilateralidad: ni hay respeto por el derecho internacional ni todos los Estados son iguales, aunque así se acepte de inicio para aceptar la existencia de ella.
Sostuvo que el mundo no se guía solamente por las variables económicas, sino también deben ser considerados los aspectos geopolíticos, cadenas de valor y la globalización. Con ello, acusó que, a pesar del crecimiento en miembros de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), no ha logrado evolucionar al ritmo de los acontecimientos.
Lamentó que actualmente hay más guerras en el mundo que las surgidas desde la segunda guerra mundial, algunas más visibles que otras pero no por eso indican inexistencia.
Abundó en que la relación entre Estados Unidos y México no es la misma que la del resto del continente, tomando parámetros, historias y situaciones diferentes a América Latina, transformándose, además, en los últimas dos décadas por las condiciones propias actuales.
Durante su conferencia, recordó que los últimos cincuenta años no pueden contarse como una sola historia, sino que deberán verse como tres etapas: la caída del Muro de Berlín, periodo de gran expansión en la región Latinoamericana y uno de crisis que se vive hoy en día.
También recordó la importancia de la hegemonía de Estados Unidos en la primera parte de la década de los noventa, tras la convocatoria del entonces presidente Bill Clinton a la Cumbre de las Américas pero carente de institucionalidad y sin contar con todas las democracias del continente.
«Los latinos fuimos felices a Miami sin saber realmente qué íbamos a discutir».
A ello, abundó, siguió la convocatoria al NAFTA con todo y declaración oficial pero sin contar verdaderamente con las economías de la región.