El boicot que sacude a Starbucks en Corea del Sur por campaña “Tank Day”
En medios internacionales ya se habla del boicot que sacude a Starbucks en Corea del Sur por campaña “Tank Day”.
La cadena Starbucks enfrenta una dura crisis debido a una polémica campaña de marketing.
Boicot sacude a Starbucks en Corea del Sur por campaña “Tank Day”
El pasado 18 de mayo, en Corea del Sur, Starbucks lanzó su campaña de vasos térmicos de espacio amplio llamada “Tank Day”.
No obstante, la promoción provocó el boicot de los clientes de Starbucks.

Esto porque muchos consideraron que se evocó de forma insensible la represión del levantamiento de Gwangju de 1980 durante la dictadura de Corea del Sur.
El uso de la palabra “Tank” (tanque) recordó a los vehículos de guerra desplegados para sofocar las protestas democráticas.
La molestia entre los clientes que Starbucks Corea retiró la promoción tan solo horas después de su lanzamiento.
Sin embargo, la crisis no paró ahí, ya que Shinsegae, propietario mayoritario en la cadena de cafeterías, pidió disculpas por su “marketing inapropiado” hecho con inteligencia artificial.
Además de que despidió al director ejecutivo de la cadena, Sohn Jeong-hyun.
El objetivo de la campaña “Tank Day” era promover cafés de mayor tamaño.
Lamentablemente, la publicidad abrió una de las heridas históricas más fuertes de Corea del Sur.
Provocando que en redes usuarios publicaran videos destrozando tazas y vasos de Starbucks.
Además, se han realizado protestas afueras de las populares cafeterías para demostrar el descontento.

Los efectos negativos de la campaña de Starbucks ya se reflejaron en un desplome del 26% en una semana.
Clientes han exigido el reembolso de aproximadamente 260 millones de dólares depositados en tarjetas de Starbucks.
A nivel político también ha habido repercusiones porque las las autoridades dejaron de comprar tarjetas de regalo de Starbucks y el Ministerio de Defensa suspendió su colaboración con la cadena.
Asimismo, el líder del Partido Demócrata, Jung Chung-rae, exigió que Chung se arrodillara ante la nación en señal de expiación.
Por su parte, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, condenó a los responsables de la campaña llamándolos “vendedores ambulantes de baja calaña”.