El endurecimiento del bloqueo de Trump sobre Cuba dispara la mortalidad infantil en la isla

Un informe del Center for Economic and Policy Research (CEPR) concluye que el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra Cuba desde 2017 y hasta 2025 es la causa principal del aumento de la mortalidad infantil en el país en un 148%, afectando a unos 1.800 bebés
El endurecimiento de las sanciones y el bloqueo contra Cuba por parte de EEUU desde 2017, durante la primera presidencia de Donald Trump, es clave en el gran aumento de la mortalidad infantil en la isla. Así lo constata un nuevo informe del Center for Economic and Policy Research (CEPR), elaborado por los investigadores Alex Main, Joe Sammut, Mark Weisbrot y Guillaume Long.
Desde la primera administración Trump, las muertes infantiles han aumentado en un 148% entre 2018 y 2025. El informe calcula que, de haberse mantenido la tasa en niveles previos, aproximadamente 1.800 bebés menos habrían fallecido durante este período: “Durante ese periodo, las medidas coercitivas, económicas y unilaterales de Estados Unidos contra Cuba fueron endurecidas de manera sustancial por el presidente Trump y luego permanecieron vigentes casi en su totalidad durante el mandato del presidente Biden antes de que fueran reforzadas nuevamente durante el segundo gobierno de Trump. Si la tasa de mortalidad infantil de Cuba hubiera permanecido estable durante los últimos ocho años, no se habría producido la muerte de aproximadamente 1.800 bebés”.
El informe no abarca 2026, cuando la vuelta de tuerca de Trump se ha traducido en un bloqueo energético que mantiene a la isla prácticamente sin suministro de petróleo.
“La política de Trump de ‘máxima presión’ sobre Cuba ha matado a muchos bebés, y aunque aún no tenemos los datos correspondientes a los últimos meses, es muy probable que más bebés estén muriendo ahora, y a una tasa aún más alta que la del año pasado, como resultado del actual bloqueo estadounidense a los combustibles destinados a Cuba”, explica Alex Main, director de Política Internacional del CEPR y uno de los autores del informe: “La pregunta es cuántos bebés más tendrán que morir antes de que el asedio económico actual contra Cuba termine”.
Según el informe, “debido a los efectos del bloqueo energético estadounidense, es muy probable que la tasa de mortalidad infantil en Cuba haya aumentado significativamente desde diciembre de 2025, cuando había alcanzado 9,9 por 1.000 nacimientos vivos. Otros indicadores sanitarios clave, tales como la expectativa de vida y la mortalidad materna, también se han probablemente deteriorado desde el comienzo del año”.
El informe indica que históricamente la tasa de mortalidad infantil en Cuba ha estado “entre las más bajas de América Latina y menor a la de Estados Unidos,” pero que “desde 2018, la de Cuba ha aumentado de una tasa anual de 4 por cada 1.000 nacidos vivos a 9,9 en 2025”.
La presión de Trump sobre Cuba, afirma el estudio, ha incluido restricciones que han generado una contracción sustancial de un sector clave, como es el turismo; han limitado severamente la exportación de artículos a Cuba, incluyendo medicinas esenciales y equipos médicos; han cortado el acceso de Cuba a los mercados financieros internacionales al colocar al país nuevamente en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo; han frenado remesas; han presionado a países para que pongan fin a sus acuerdos de cooperación médica con Cuba y han impuesto un bloqueo reciente a los combustibles que impide al petróleo venezolano llegar a la isla.
El Senado de EEUU se dispone a votar una resolución de poderes de guerra (War Powers Resolution) impulsada por los senadores Tim Kaine, Adam Schiff y Rubén Gallego para impedir cualquier acción militar de las fuerzas armadas de EEUU contra Cuba sin autorización previa del Congreso.
“La resolución argumenta que el bloqueo actual constituye una participación militar en hostilidades, lo cual es ilegal según la Constitución estadounidense porque no ha sido autorizada por el Congreso”, afirma Mark Weisbrot, codirector del CEPR: “El castigo colectivo a civiles está prohibido por el Cuarto Convenio de Ginebra cuando hay un conflicto armado, y puede ser juzgado como un crimen de guerra. Este concepto parece aplicable ahora con el actual bloqueo naval que involucra a las fuerzas armadas estadounidenses”.
“El bloqueo ha tenido un efecto particularmente grave en la infraestructura médica y asistencial, ya que los frecuentes apagones interrumpen el uso de equipos clave para el tratamiento de pacientes, incluyendo incubadoras para bebés prematuros y ventiladores que ayudan a recién nacidos enfermos a respirar”, explica Guillaume Long, investigador principal del CEPR y autor del informe.