El financiamiento se consolida como eje central para impulsar proyectos hídricos y agropecuarios en Chihuahua
Desarrollar planes vanguardistas enfocados en optimizar el recurso hídrico, modernizar las labores del campo e incrementar la productividad agropecuaria resulta insuficiente si los trabajadores del sector carecen de los fondos necesarios para materializarlos. Ante esta realidad, el acceso al capital se ha posicionado como el factor determinante para superar los obstáculos económicos que enfrenta la zona rural del estado.
Un análisis estratégico en el foro agropecuario
Dicho desafío centró la atención durante el Panel Magistral titulado “Financiamiento para Proyectos Hídricos y Agropecuarios”, llevado a cabo en el contexto de la Expo Agro Internacional Chihuahua 2026. En este espacio de diálogo colaboraron activamente Mauro Parada Muñoz, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural; Alfonso Fiscal, quien funge como director regional Norte de FIRA, y Mario Mata Carrasco, al frente de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS).
La conducción del evento corrió a cargo de Rafael Zárate Torres, vicepresidente de Financiamiento del Consejo Estatal Agropecuario de Chihuahua (CEACH). Durante las ponencias se enfatizó la urgencia de diseñar estrategias para que los créditos fluyan también hacia los agricultores de menor escala, facilitando de este modo la ejecución de inversiones con visión de largo plazo.
Mecanismos de respaldo y sostenibilidad
Por su parte, Alfonso Fiscal puntualizó que la prioridad radica en respaldar iniciativas que eleven los márgenes de rendimiento y rentabilidade, integrando al mismo tiempo estrictos estándares de sostenibilidad ecológica y optimización de insumos.
Para alcanzar esta meta, FIRA provee herramientas de cobertura que distribuyen el riesgo operativo junto con los intermediarios bancarios. Esto permite que los agricultores y empresarios del ramo obtengan préstamos a pesar de no contar con el patrimonio o los avales tradicionales que exige de forma rigurosa el sistema financiero convencional.
Para ilustrar esta dinámica de colaboración institucional, Fiscal expresó de manera coloquial que “FIRA se convierte en el compadre del productor”, haciendo referencia al acompañamiento constante que se le otorga frente a la banca y a la absorción parcial de los riesgos ante cualquier eventualidad económica.
Asimismo, el funcionario resaltó la existencia de esquemas enfocados en la sustentabilidad creados en alianza con la Agencia Francesa de Desarrollo. Estos programas financian labores de conservación de suelos, gestión ganadera, optimización energética mediante paneles solares y sistemas avanzados para el ahorro del agua.
Infraestructura hídrica y desarrollo económico
En el ámbito de las grandes obras hidráulicas, Mario Mata puntualizó que la inyección de capital externo ha posibilitado la edificación de infraestructura que habría sido imposible solventar únicamente mediante las partidas presupuestales gubernamentales ordinarias.
Mata insistió en que la disponibilidad de agua constituye un requisito indispensable para garantizar el crecimiento económico de la región, toda vez que las comunidades urbanas, las actividades agrícolas y el sector industrial dependen directamente de este elemento vital.
La postura general del panel propuso un modelo donde la combinación de créditos comerciales, fondos públicos y garantías operativas actúe como un multiplicador de capital, orientándose preferentemente a la preservación y el aprovechamiento sustentable del agua.
Del papel a la realidad productiva
En un territorio donde la escasez hídrica condiciona drásticamente el porvenir de la agroindustria, simplificar los trámites de financiamiento abre la puerta para que la tecnificación, el reúso de líquidos, la eficiencia energética y la modernización del campo trasciendan los planes teóricos.
Los expertos reunidos en el encuentro internacional coincidieron en que la meta no se limita a conseguir dinero fresco, sino a estructurar proyectos financieramente sólidos que garanticen rentabilidad, ingresos estables y la capacidad de amortizar la deuda adquirida.
De esta manera, los esquemas crediticios fungen como el puente indispensable entre las demandas apremiantes del campo chihuahuense y las respuestas sostenibles que exige un recurso cada vez más estratégico y limitado.
