Un veto repentino sin justificación oficial
El Ejecutivo israelí anuló de forma imprevista el visado de viaje de la periodista de elDiario.es, Francesca Cicardi, quien tenía previsto volar para informar sobre las elecciones generales del próximo 27 de octubre. Pese a haber obtenido la autorización inicial y contar con la acreditación oficial de prensa, la medida se comunicó a pocas horas de su desplazamiento.
La Autoridad de Inmigración y Población notificó a la redactora que su permiso quedaba anulado debido a “cambios en las circunstancias de su caso”. Tras solicitar explicaciones, el organismo se limitó a señalar: “Le informamos de que, tras la notificación oficial que ha recibido, se ha revocado su autorización de viaje. Por consiguiente, no podrá entrar en Israel hasta nuevo aviso”, sin aportar mayores detalles sobre la decisión.
Trabas burocráticas y antecedentes en la zona
Aunque la acreditación emitida por la Oficina de Prensa del Gobierno continúa vigente, la Embajada en Madrid sugirió iniciar un trámite para un visado regular, un proceso que demora entre dos y cuatro semanas y haría imposible su llegada a tiempo para los comicios donde el primer ministro Benjamin Netanyahu busca la reelección.
La informadora había cubierto previamente diversos acontecimientos en la región desde el inicio del conflicto en 2023, abarcando tanto la ofensiva en la Franja de Gaza como la situación en Cisjordania, sin registrar inconvenientes previos en sus desplazamientos profesionales anteriores hacia el territorio israelí.
Crecen las alertas sobre la libertad de prensa
Diversas organizaciones internacionales han advertido sobre un incremento de las restricciones impuestas a los medios extranjeros. Reporteros Sin Fronteras expresó su preocupación tras episodios similares que afectaron a profesionales de la comunicación procedentes de Francia y Alemania, a quienes también se les impidió el ingreso.
Por su parte, la Asociación de la Prensa Extranjera en Israel denunció situaciones de hostigamiento y deportaciones de informadores en el aeropuerto Ben Gurion. Según la entidad, existen indicios de que estas decisiones responden a que los reportajes elaborados “fueron considerados desfavorables para Israel”, endureciendo el control sobre la cobertura internacional.
