El icónico Empire State Building se viste con los colores patrios de la mano del dúo Ha*Ash
Las festividades patrias mexicanas traspasaron fronteras de una manera sin precedentes en territorio estadounidense. La emblemática torre neoyorquina del Empire State Building brilló con intensidad durante el pasado 15 de septiembre, luciendo los tonos tricolores de la bandera mexicana para conmemorar el 216° Aniversario de la Independencia de México. Este acto solemne y festivo se llevó a cabo gracias a una alianza estratégica impulsada junto al Consulado General de México en la urbe neoyorquina.
Un evento histórico en el corazón de Manhattan
El acto protocolario de encendido tuvo lugar al mediodía, congregando a distinguidos diplomáticos, funcionarios del consulado, los seguidores del proyecto musical y diversos representantes de los medios de comunicación internacionales. La cita sirvió para honrar una de las efemérides más relevantes del calendario patriótico, rindiendo un merecido tributo a los millones de connacionales que han establecido su hogar en el área triestatal de Nueva York.
Gracias a esta intervención lumínica, uno de los atractivos arquitectónicos más famosos del planeta se transformó en un puente de unión e intercambio cultural. El homenaje sirvió para visibilizar la arraigada identidad, las costumbres y el folclor de la nación latinoamericana en el centro financiero del mundo.
La influencia y el orgullo de las nuevas generaciones
La elección de convocar a las hermanas Hanna y Ashley, integrantes del exitoso proyecto discográfico, no fue casualidad. Su participación como figuras estelares subrayó el fuerte vínculo que las nuevas generaciones de artistas y la comunidad mexicoamericana mantienen con sus raíces históricas y su legado cultural, incluso residiendo fuera de sus fronteras natales.
Durante la jornada oficial, las artistas protagonizaron diversas sesiones fotográficas institucionales tanto en la monumental Gran Escalinata del vestíbulo principal como en el afamado mirador situado en el piso 86, desde donde la estampa tricolor pudo contemplarse en todo su esplendor conforme descendía la tarde sobre la metrópoli.
Bicentenario de la diplomacia consular
Esta vistosa intervención arquitectónica formó parte de una agenda conmemorativa especialmente nutrida. Cobró un relieve institucional único al coincidir con el año en que la representación diplomática de México en Nueva York celebra sus 200 años de presencia consular ininterrumpida en la circunscripción.
Con la culminación de estos actos, la legación diplomática refrendó su misión permanente de difundir, proyectar y enaltecer las valiosas aportaciones sociales, artísticas y económicas que la comunidad de origen mexicano aporta diariamente al desarrollo y la diversidad cultural de la gran manzana.
